miércoles 19 de agosto de 2026
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Abelardo de la Espriella toma posesión como presidente de Colombia con un enfoque duro contra el narcotráfico

Por Redacción

Abelardo de la Espriella, un abogado de 48 años y figura prominente de la ultraderecha, asumirá el cargo de presidente de Colombia este viernes. Su enfoque se centrará en una estrategia agresiva contra guerrilleros y narcotraficantes, buscando estrechar la cooperación con Washington, lo que pone en riesgo los acuerdos de paz anteriores.

La ceremonia de toma de posesión se llevará a cabo en Cali, una ciudad marcada por la violencia, en lugar de la tradicional Bogotá, lo que ha generado sorpresa. De la Espriella, conocido como El Tigre, jurará en una región que ha sido escenario de recientes ataques guerrilleros, custodiado por un despliegue militar que incluye a 11.000 efectivos y un sistema antidrones, garantizando la seguridad del evento.

El nuevo presidente sustituye a Gustavo Petro, primer mandatario de izquierda en la historia del país, quien ha cuestionado la legitimidad del proceso electoral, alegando un fraude del que aún no hay pruebas verificadas. La toma de posesión está programada para las 15:00 horas locales y contará con la asistencia de líderes internacionales, incluyendo delegados del gobierno estadounidense.

De la Espriella ha prometido poner fin a los esfuerzos de paz impulsados por su predecesor, y está listo para intensificar las ofensivas contra el narcotráfico en el país, que lidera la producción mundial de cocaína. Su campaña se caracterizó por un estilo de espectáculo, con fuegos artificiales y un saludo militar que enfatiza su apoyo a la fuerza pública.

El ex presidente Petro ha decidido no asistir a la ceremonia, mientras que sus simpatizantes han convocado protestas en varias ciudades, reflejando el descontento por la estrecha diferencia en los resultados electorales. El gobierno saliente ha alertado sobre posibles actos de terrorismo durante la investidura, lo que añade un aire de tensión a la ceremonia.

Con una promesa de transformar radicalmente el enfoque del Estado, De la Espriella ha anunciado la eliminación de oficinas clave como la de paz y derechos humanos, y ha indicado que su gobierno se alineará más estrechamente con Estados Unidos. Esto marca un cambio significativo en las relaciones entre ambos países, especialmente tras las tensiones entre Petro y Trump.

Además, el nuevo mandatario ha expresado su intención de aumentar la militarización y los bombardeos contra grupos guerrilleros, tomando inspiración de modelos de otros países en la región. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos advierten que esta estrategia podría resultar en violaciones graves, afectando a la población civil en medio de un conflicto ya complicado.