viernes 21 de agosto de 2026
Mundo

Cuba impulsa energías renovables ante crisis eléctrica

Por Redacción

Esta semana, el Gobierno cubano lanzó dos nuevas resoluciones destinadas a promover la inversión en energías renovables, ofreciendo incentivos fiscales tanto para empresas privadas como para el sector estatal. Estas medidas buscan aliviar una crisis energética que se ha intensificado en los últimos años, marcada por frecuentes apagones y dificultades en el suministro de electricidad.

Las normativas, publicadas en la Gaceta Oficial bajo las resoluciones 180/2026 y 179/2026, entran en vigor de manera inmediata. Según informes, Cuba ha sufrido doce apagones generales en los últimos dos años, con siete de ellos ocurriendo en 2026. En gran parte del país, los cortes de luz superan las 20 horas diarias, lo que ha generado un descontento generalizado entre la población.

La Resolución 180/2026 establece una exención total de impuestos aduaneros para quienes importen sistemas solares fotovoltaicos y otros equipos ecológicos como calentadores y aerogeneradores de pequeña escala. Además, ofrece bonificaciones en los impuestos sobre utilidades e ingresos personales para quienes inviertan en proyectos de energía limpia con impacto comunitario, abarcando áreas como salud y servicios públicos.

Por otro lado, la Resolución 179/2026 amplía el marco de compraventa de electricidad en el Sistema Electroenergético Nacional (SEN), permitiendo ahora la comercialización de energía generada a partir de biomasa vegetal y eólica, además de la ya existente energía solar.

Esta serie de medidas llega en un momento crítico para la isla, donde la infraestructura energética ha sido objeto de constantes críticas por su obsolescencia, y la presión internacional sobre el suministro de hidrocarburos ha dificultado las importaciones de crudo desde principios de año. En agosto, un apagón parcial culminó en dos colapsos eléctricos que dejaron a casi todo el país en la oscuridad durante tres días consecutivos.

Con estas resoluciones, el Gobierno busca descentralizar la producción de electricidad y fomentar el uso de energías renovables, reduciendo así la dependencia de los combustibles fósiles y abriendo espacio para el capital privado en la generación eléctrica.