El secreto mejor guardado para un pollo al horno exquisito

Preparar un pollo al horno puede parecer sencillo, pero lograr que se mantenga tierno y su piel quede crujiente requiere de algunos secretos. La chef Vero Gómez, famosa por su participación en MasterChef, comparte su técnica para optimizar este clásico plato español.
Gómez enfatiza la importancia de seleccionar un buen pollo como primer paso esencial. Luego, aplica un método innovador: cubre la carne con una mezcla de sal y azúcar, una técnica que también respalda el chef español Diego Guerrero. Este truco asegura que la carne se mantenga jugosa y con una salinidad uniforme, además de conseguir una piel crujiente.
Para complementar el sabor, la chef utiliza hierbas como romero, tomillo y orégano, que mezcla con aceite de oliva virgen extra y un toque cítrico. Se puede optar por jugo de naranja o limón, e incluso cerveza o vino, dependiendo del perfil de sabor que se busque.
Un aspecto crucial es el tiempo de reposo del pollo. Vero recomienda dejarlo marinar entre cuatro horas y toda la noche, ya que esto permite que los sabores se integren profundamente en la carne antes de la cocción.
Cocción a la temperatura ideal
La temperatura de cocción también juega un papel determinante. Para un pollo de aproximadamente dos kilos, lo ideal es cocinarlo a 200 ºC durante una hora a hora y cuarto. No obstante, cada horno es diferente, por lo que es recomendable supervisar el proceso.
Para asegurar que el pollo esté perfectamente cocido, se puede emplear un termómetro de cocina. Al introducirlo en la parte central del muslo, debe alcanzar los 74 grados para garantizar que esté listo.
Por último, Vero aconseja esperar de 10 a 15 minutos antes de cortar el pollo. Este breve reposo permite que los jugos se redistribuyan, resultando en una carne más jugosa al momento de servir.