Auge de la minería en Bolivia: más exportaciones, pero menos inversión

La minería boliviana está viviendo un gran momento gracias al aumento de precios internacionales del oro y la plata, que han impulsado las exportaciones a cifras récord. Sin embargo, la inversión en el sector ha decrecido notablemente, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de este auge en el tiempo.
Según el viceministro de Política Minera, Walter Landívar, las exportaciones minero-metalúrgicas alcanzaron aproximadamente $us 3.900 millones hasta mayo de 2026. De esta cantidad, la plata representó el 42,8% y el oro el 29,9%, sumando así un 72,7% del valor total exportado.
Las cifras muestran un crecimiento notable en el comercio exterior; hasta mayo, las exportaciones totales de Bolivia llegaron a $us 5.449 millones, destacando el aumento en las ventas de minerales preciosos, que pasaron de $us 539,1 millones a $us 1.612,8 millones, mientras que el oro no monetario subió de $us 292,3 millones a $us 1.022,6 millones, un incremento cercano al 250%.
El impacto de la caída en la inversión
A pesar de este aumento en exportaciones, la inversión ha disminuido drásticamente, registrando solo $us 565,6 millones entre 2022 y 2024. En 2022 se invirtieron $us 388,3 millones, pero esta cifra descendió a $us 98 millones en 2023 y solo $us 79,3 millones en 2024.
Landívar señala que, aunque el precio de los minerales ha impulsado el crecimiento de las exportaciones, el capital destinado a la minería no ha crecido acorde a este contexto, lo que podría limitar el desarrollo a largo plazo del sector.
Para revertir esta tendencia, el Gobierno está buscando recuperar la atracción para inversionistas, enfocándose en la seguridad jurídica, la simplificación de trámites y la modernización de la normativa tributaria y sectorial. Además, se trabaja en una propuesta de Ley de Incentivos a la Inversión Minera.
El viceministro también destaca la importancia de transformar la minería del país, buscando avanzar en la cadena productiva desde la extracción hasta la industrialización de los minerales, lo que podría generar más ingresos y empleo calificado.
"Es fundamental aprovechar este momento para atraer capital privado y desarrollar una estructura minera más robusta".