Betty Calderón, testigo y protagonista de la historia de Ch’utillos

Betty Calderón Ríos, de 84 años, reside en el número 84 de la calle Frías, en el hogar que perteneció a su hermano Gonzalo Calderón, quien fue el creador de la famosa entrada folklórica de Ch’utillos. A pesar de su edad, Betty se muestra lúcida y llena de recuerdos sobre los inicios de esta festividad.
Durante la década de 1980, Gonzalo se destacó como uno de los radialistas más reconocidos de Potosí gracias a sus programas en la radio Indoamérica. En 1983, esa emisora asumió la responsabilidad de organizar la festividad, después de que el Club de Leones declinara hacerlo, lo que llevó a Gonzalo a convertirse en el colaborador clave de Víctor Hubo Baspineiro.
En 1985, el entonces alcalde Jaime Herrera Recacochea nombró a Gonzalo como director de cultura. Con la experiencia de años anteriores en mente, su propuesta innovadora fue la creación de un concurso intercolegial de danzas, que invitaba a participar a diversas instituciones educativas, algo que no se había hecho antes.
Este concurso fue fundamental para llevar a cabo la primera entrada folklórica de Ch’utillos el 24 de agosto de 1985. Para lograr la participación de los colegios, Gonzalo se dedicaba a visitar escuelas, dialogar con directores y maestros, y promocionar el evento a través de sus programas de radio, dedicando muchas horas a este esfuerzo.
Betty recuerda que su hermano pasaba mucho tiempo fuera, siempre orientado a promocionar y rescatar la festividad de Ch’utillos. Su deseo de ver esta celebración crecer fue tal, que se convirtió en un ferviente devoto de San Bartolomé, rezando para que el evento se desarrollara con éxito.
Gonzalo enfrentó numerosos desafíos para hacer realidad su sueño de consolidar una entrada folklórica. Su esfuerzo finalmente dio frutos cuando fue elegido alcalde, y aunque falleció antes de que Ch’utillos alcanzara reconocimiento internacional, vio cómo la festividad se transformó en un pilar cultural de Potosí, rivalizando con eventos de gran renombre como el Gran Poder y el carnaval de Oruro.
A pesar de que su partida le impidió presenciar el registro de Ch’utillos como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, la festividad ya era un evento significativo, consolidándose como un referente cultural del departamento de Potosí.