viernes 4 de septiembre de 2026
Economía

MORALES ASEGURA QUE EL DÓLAR FLEXIBLE ES LA NUEVA NORMATIVA EN BOLIVIA

Por Redacción

Este jueves, el ministro de Economía, Christian Morales, salió a respaldar la implementación del nuevo régimen cambiario que permite que el mercado defina el valor del dólar. "Es una nueva realidad que el país debe enfrentar", sostuvo Morales, cerrando así la puerta a un posible regreso al tipo de cambio fijo.

El comentario del ministro se produce en un contexto de creciente valorización del dólar. Al 3 de septiembre, la moneda estadounidense alcanzó un precio oficial de Bs 12,32, marcando un récord desde la adopción de este nuevo régimen. Para el día siguiente, el Banco Central de Bolivia (BCB) estableció las tasas de Bs 12,32 para la compra y Bs 12,42 para la venta, mientras que otras fuentes mencionan un precio de referencia de Bs 12,45.

Morales también hizo hincapié en que el Gobierno no permitirá que el dólar suba sin control. Según el ministro, se están llevando a cabo coordinaciones con el BCB, la ASFI y el INE para monitorear variaciones que no se alineen con los principios económicos y para actuar en caso de distorsiones o especulaciones. "No esperamos que el dólar llegue a Bs 15, Bs 18 o Bs 20 para tomar medidas", aseguró.

El ministro explicó que este régimen flexible presenta tanto ventajas como desafíos, los cuales están siendo analizados constantemente junto al BCB. En defensa de la estabilidad del mercado cambiario, el BCB cuenta con más de $us 1.100 millones en recursos disponibles y más de $us 400 millones en Reservas Internacionales Netas, que servirían para mitigar cualquier perturbación.

La estrategia gubernamental busca mantener un dólar que responda a la oferta y demanda del mercado, con intervenciones puntuales cuando se detecten aumentos desmedidos o motivados por especulación. Sin embargo, mientras se promueve esta "nueva realidad", el boliviano pierde valor y el dólar continúa estableciendo nuevos máximos.

La pregunta que queda es si realmente estamos ante una nueva realidad que debe ser aceptada, o si el Gobierno podrá demostrar su capacidad para controlar el impacto de esta política cambiaria.