Gobierno evalúa recortar subvenciones: el acuerdo con el FMI afecta a la energía

El Gobierno boliviano está en conversaciones para implementar una disminución de subsidios estatales, además de la eliminación de la subvención a los combustibles. Esta revisión se enmarca dentro del acuerdo económico establecido con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El acuerdo con el FMI busca la reducción gradual de subvenciones y del gasto público, como parte de un ajuste fiscal necesario para abordar el déficit del sector público, considerado uno de los principales retos de la economía del país. Se prevé un ajuste fiscal que podría alcanzar un 8,5% del Producto Interno Bruto entre 2026 y 2029.
Uno de los temas más críticos es el ajuste sobre los combustibles. Según el memorando, en 2026 se mantendrán los precios internos, pero a partir de enero de 2027, se espera que estos precios comiencen a acercarse a los niveles de recuperación de costos, mientras que el Presupuesto General del Estado ya no incluirá recursos para seguir subvencionándolos.
Sin embargo, el acuerdo no solo se limita a gasolina y diésel. También propone la eliminación progresiva de controles de precios, que abarcarían alimentos y energía. Además, se planea racionalizar la inversión pública, disminuir el gasto estatal y reestructurar empresas públicas que no sean sostenibles económicamente.
El Gobierno argumenta que estas políticas son parte de un programa de estabilización de 36 meses para las finanzas públicas. El acuerdo con el FMI implica un financiamiento de aproximadamente 1.900 millones de dólares, y el Ejecutivo espera que esto facilite el acceso a financiamiento adicional de otras organizaciones como el BID y la CAF.
La preocupación se centra en cómo estas medidas impactarán en la población. La reducción o eliminación de subsidios podría significar un aumento en los costos de energía y otros servicios, afectando directamente a los consumidores y empresas bolivianas.
El alcance del acuerdo con el FMI abre un nuevo capítulo de ajustes que podría repercutir de manera significativa en el bolsillo de los bolivianos, más allá de lo que se había anticipado inicialmente.