Gobierno aclara que la eliminación de subvenciones no es un condicionamiento del FMI

El viceministro de Tesoro y Crédito Público, Oscar Gustavo Navarro Apaza, dejó en claro que la decisión de retirar la subvención a los hidrocarburos no es una imposición del Fondo Monetario Internacional (FMI), sino que ya se está implementando y se hará de manera progresiva.
Navarro indicó que el acuerdo con el FMI incluye un financiamiento cercano a $us 1.900 millones, que se entregará en varios desembolsos. Este financiamiento ayudará a Bolivia a estabilizar su economía, el tipo de cambio y a controlar la inflación.
Al ser consultado sobre si la eliminación de la subvención es una condición del FMI, Navarro enfatizó que "no son condicionamientos, son metas" que el país debe alcanzar en el marco del programa acordado.
Esta afirmación contrasta con lo expresado previamente por el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, quien había afirmado que el Decreto Supremo 5676 y la liberación del precio de los hidrocarburos eran condicionamientos exigidos por el FMI. Navarro, al respecto, manifestó que no está al tanto de la participación de Aramayo en las negociaciones y sugirió que el propio ministro debería aclarar a qué condiciones se refería.
El viceministro aseguró que el proceso de eliminación de la subvención será gradual y estará complementado con medidas de apoyo para los sectores más vulnerables. Recordó que en diciembre del año pasado se incrementaron los precios de los combustibles y se implementaron transferencias monetarias para mitigar el impacto en las familias de bajos ingresos.
Navarro también destacó que la subvención a los hidrocarburos es regresiva, ya que, según su análisis, beneficia más a quienes tienen una mayor capacidad de consumo. Además, el Gobierno implementará otras estrategias para disminuir el déficit, tales como ajustes en el gasto público y en empresas que operan con pérdidas, así como recortes de personal en áreas consideradas no esenciales.
Como parte de su estrategia, el Gobierno busca aumentar los ingresos a través del crecimiento económico y la atracción de nuevas inversiones, con el objetivo de ordenar las finanzas públicas, recuperar las reservas y asegurar la disponibilidad de dólares, mientras se trabaja para controlar la inflación.