Rechazo de la Policía peruana ante acusaciones de infiltración criminal

La Policía Nacional de Perú emitió un comunicado este domingo, descalificando rumores que sugieren que criminales se infiltran en sus filas a través de postulantes a las escuelas de formación policial. Esta declaración surge después de un trágico suceso en Trujillo, donde un empresario minero y sus cuatro acompañantes fueron asesinados por delincuentes que vestían uniformes policiales.
La institución policial rechazó categóricamente las versiones que circulan en redes sociales y medios de comunicación, afirmando que estas acusaciones no están respaldadas por denuncias formales o pruebas que las respalden. Según la Policía, los procesos de admisión son concursos públicos que garantizan la igualdad y objetividad en las evaluaciones de los postulantes.
Normativa y procesos de admisión
Los procesos de admisión a las Escuelas de Formación Policial se realizan bajo estrictos criterios de equidad y justicia. Se llevan a cabo evaluaciones sucesivas y eliminatorias, respetando el orden de mérito establecido por la normativa vigente.
La Policía Nacional expresó su preocupación por el impacto negativo que puede causar la difusión de acusaciones infundadas, especialmente en un momento crucial para la admisión de nuevos postulantes. Subrayaron que estas afirmaciones atentan contra la reputación de los policías y estudiantes, además de erosionar la confianza pública en la institución.
Finalmente, la Policía reiteró su compromiso de tolerancia cero frente a la corrupción y a cualquier intento de infiltración del crimen organizado. Aseguraron que cualquier denuncia concreta que contenga información verificable será investigada de manera rigurosa en colaboración con el Ministerio Público y las autoridades competentes.
Las especulaciones sobre la infiltración de bandas delictivas en la institución policial aumentaron tras el secuestro de un empresario minero y el asesinato de sus acompañantes, ocurrido el 30 de agosto en Trujillo, donde los atacantes utilizaban uniformes de la policía, lo que llevó a sospechar que podrían ser agentes en complicidad con criminales.