Estrategia gubernamental ante posibles movilizaciones sociales en octubre

Orlando Peralta, analista político, señala que la reciente decisión del Gobierno de extender el estado de excepción es parte de una estrategia que busca disuadir movilizaciones y evitar conflictos sociales en el futuro cercano.
Peralta argumenta que esta acción, aunque dentro del marco constitucional, intenta anticiparse a un ambiente de inestabilidad social que suele intensificarse en octubre, un mes considerado crítico en el país.
"Es un recurso político, obviamente en el marco de la Constitución y las normas, para poder disuadir a las futuras movilizaciones y, sobre todo, a las amenazas que ya se gestan".
El experto considera que el Gobierno busca protegerse ante la posibilidad de conflictos, aunque subraya que el desarrollo de estos eventos dependerá en gran medida de la distribución de combustibles en el país.
Peralta menciona la percepción de que octubre es un mes con alta conflictividad en Bolivia, lo que lleva al Gobierno a tomar medidas preventivas en este contexto.
El analista advierte que si la escasez de combustibles persiste, puede intensificarse el descontento social. "Si el malestar continúa, obviamente que va a ser un polvorín", declaró.
Peralta también sugiere que una mejora en el abastecimiento de gasolina y diésel podría aliviar tensiones. Si la situación se normaliza antes de octubre, la posibilidad de movilizaciones radicalizadas sería menor.