El nuevo plan económico del Gobierno: claves del acuerdo con el FMI

El presidente Rodrigo Paz ha lanzado una nueva hoja de ruta económica que tiene por objetivo estabilizar las finanzas del país y establecer un modelo productivo renovado. Este plan se centra en aspectos como la inflación, las reservas internacionales, los combustibles, el gasto público, la inversión y la protección social.
El programa está relacionado con el acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), del cual el Gobierno ha proporcionado detalles en un comunicado oficial. Las acciones propuestas buscan reorganizar las finanzas públicas, resguardar a las familias y recuperar la capacidad productiva del país.
Metas principales del plan económico
Entre las metas más relevantes se encuentra la reducción de la inflación al 20% para finales de 2026 y lograr un índice de un solo dígito para el 2028. Además, se propone aumentar las reservas internacionales y establecer un tipo de cambio único, promoviendo mayor transparencia y la intervención del Banco Central.
El plan también busca fortalecer la autonomía del Banco Central, regular la devolución de depósitos en dólares y mejorar la supervisión del sistema financiero para salvaguardar los ahorros de la población.
Estrategias en el sector de combustibles
En cuanto a los combustibles, la administración de Paz propone solucionar de manera gradual los problemas de abastecimiento, asegurar precios protegidos para los pequeños consumidores hasta 2026 y aumentar el cupo de combustible subsidiado para pequeños productores de 120 a 2.500 litros mensuales.
Además, se tiene previsto iniciar en 2027 la eliminación gradual de los subsidios a los combustibles, como parte de la estrategia para reducir el déficit fiscal. El acuerdo con el FMI establece un plan para equilibrar el déficit primario hacia 2029.
El plan económico también se enfoca en disminuir el déficit primario hasta llegar a cero en 2029, además de controlar el gasto público y restringir el crecimiento de las nóminas estatales, buscando así reducir las necesidades de financiamiento del Estado y disminuir la deuda pública a partir de 2028.
Asimismo, se propone un cambio en el enfoque hacia la producción y la inversión privada, reduciendo obstáculos a las exportaciones, modernizando las regulaciones en hidrocarburos y minería, y fomentando una mayor participación del sector privado. El Gobierno también está trabajando en una nueva Ley de Inversiones para atraer capital y generar empleo.
En el ámbito de la protección social, se busca mantener y expandir iniciativas como la Renta Dignidad y el Bono Juancito Pinto. Además, se planea crear un Registro Social Único que permita identificar mejor a los beneficiarios y focalizar las ayudas.
Este plan integral combina estrategias de ajuste económico con mecanismos de protección social, con el objetivo de reducir la dependencia de los ingresos del gas y dar mayor peso a la producción, la inversión y el trabajo de los bolivianos.