El Niño amenaza con sequías e inundaciones en Sudamérica

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advierte que el fenómeno de El Niño se está fortaleciendo y alcanzará su máxima intensidad hacia finales de 2026, con una alta probabilidad de que continúe hasta febrero de 2027. Esto despierta preocupaciones sobre los efectos en la seguridad alimentaria y el acceso al agua en Sudamérica.
El calentamiento del océano Pacífico está detrás de este fenómeno. El índice Niño 3.4 ha mostrado un aumento significativo, con anomalías que han llegado a +2,6 °C. La NOAA también ha reportado anomalías superiores a +3 °C, lo cual sugiere un evento muy fuerte en el horizonte.
Aunque la OMM aclara que los efectos de El Niño no serán uniformes en todos los países, se prevén sequías, inundaciones y olas de calor extremo en Sudamérica. Esto podría traducirse en lluvias intensas que generen deslizamientos o en graves déficits de agua, dependiendo de la región.
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha resaltado la relación entre El Niño y el aumento de eventos meteorológicos extremos. Expertos subrayan que no se puede asumir que toda Bolivia enfrentará sequías severas, ya que el impacto variará según las dinámicas locales.
La OMM enfatiza la necesidad de que los gobiernos preparen protocolos de respuesta ante el cambio climático, ya que El Niño suele alcanzar su máxima fuerza entre noviembre y febrero, y se anticipa que el 2027 podría ser uno de los años más cálidos registrados.