Interinidad en entidades clave de Bolivia persiste por décadas

Un estudio realizado por EL DEBER analizó un total de 23 instituciones estatales, revelando que la interinidad ocupa un papel predominante en entidades cruciales para el funcionamiento del Estado. Esta situación pone en jaque la independencia y la continuidad de estas organizaciones a lo largo del tiempo.
Entidades como YPFB, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), el Banco Central de Bolivia (BCB), la Aduana y la Gestora Pública han estado bajo la dirección de autoridades interinas durante largos periodos, algunos incluso alcanzando décadas. El caso más notorio es el de YPFB, que, desde su nacionalización en 2006, ha tenido cerca de 17 presidentes interinos.
Recientemente, durante el gobierno de Rodrigo Paz, han rotado tres presidentes en YPFB: Yusseff Akly, Claudia Cronenbold y Sebastián Daroca. Esta inestabilidad no solo se presenta a nivel de YPFB, sino que también afecta a otras instituciones como la ABC, donde Henry Nina fue el último presidente, pero su gestión terminó en medio de investigaciones por irregularidades.
El BCB ha tenido un único presidente titular desde 1995, Juan Antonio Morales, mientras que en la Aduana, Amparo Ballivián es la única presidenta que ocupó el cargo de manera titular desde 1999. A partir de su renuncia en 2002, la Aduana no ha podido establecer un liderazgo sólido.
La Gestora Pública presenta una situación aún más compleja, ya que, a pesar de que la Ley de Pensiones establece que debe tener un directorio aprobado por el Legislativo, continúa operando bajo un régimen transitorio, sin directores debidamente acreditados.
El constitucionalista Óscar Barrientos advierte que estos interinatos generan una falta de estabilidad que puede ser perjudicial para la democracia y la seguridad jurídica. La ausencia de autoridades firmes y competentes debilita la estructura de contrapesos necesarios para un Estado sólido.
A pesar de que en años anteriores existieron esfuerzos por institucionalizar la selección de autoridades y consolidar funcionarios de carrera, estos han sido interrumpidos. La falta de consenso legislativo es un factor que contribuye a esta situación, aunque el oficialismo ha tenido la mayoría en el parlamento.
En conclusión, Bolivia enfrenta un desafío significativo al tener sectores estratégicos como la energía, la infraestructura y las finanzas bajo la dirección provisoria de autoridades, lo que limita su capacidad para operar de manera efectiva y en beneficio del Estado más allá de los intereses de los gobiernos en turno.