lunes 28 de septiembre de 2026
Mundo

Desfile de la Orden de Orange provoca tensiones en Irlanda del Norte

Por Redacción

En Irlanda del Norte, específicamente en Portadown, las tensiones resurgieron este domingo tras la autorización de un desfile de la Orden de Orange, que representa a la comunidad protestante y unionista, por la zona de Garvaghy Road, donde predominan los católicos nacionalistas. A pesar de la decisión del Tribunal Superior de Belfast, el desfile aún no ha podido llevarse a cabo debido a la presión de los manifestantes que bloquean la ruta.

Desde las primeras horas del día, miles de personas se aglomeraron en los alrededores de Garvaghy Road con el objetivo de impedir el paso de la marcha. Entre los asistentes se encontraban destacadas figuras del nacionalismo, como la presidenta del Sinn Féin, Mary Lou McDonald, y la vicepresidenta Michelle O'Neill, quien también ocupa el cargo de ministra principal del Gobierno norirlandés.

El desfile, que contaba con aproximadamente 35 integrantes de la Orden de Orange de Portadown, planeaba iniciar su recorrido desde la iglesia de Drumcree. Sin embargo, los miembros de la policía norirlandesa, PSNI, no lograron despejar la vía, lo que resultó en un significativo despliegue de seguridad en la zona.

La autorización del desfile se produjo tras una intensa noche de decisiones judiciales, donde el juez Michael Humphreys rechazó el recurso presentado por los residentes en contra de la marcha. El magistrado argumentó que la Comisión de Desfiles de Irlanda del Norte tiene la autoridad para decidir sobre estos eventos y los tribunales deben respetar sus determinaciones.

Este conflicto no es nuevo; se remonta a los años noventa, cuando la marcha de Drumcree provocó disturbios significativos entre las comunidades unionistas y nacionalistas. Tras el acuerdo de paz del Viernes Santo en 1998, la Orden de Orange no había podido completar su recorrido por Garvaghy Road debido a las decisiones de la mencionada comisión.

Mary Lou McDonald mostró su apoyo a los vecinos que se oponían al desfile, mientras que el Partido Democrático Unionista (DUP), socio del Sinn Féin en el gobierno, afirmó que los orangistas tenían "la ley de su lado" y criticaron la participación de líderes nacionalistas en la protesta.

En medio de esta situación, el ministro británico para Irlanda del Norte, Chris Bryant, manifestó su "gran preocupación" y solicitó evitar un regreso a las divisiones del pasado. Asimismo, el líder laborista, Andy Burnham, hizo un llamado a todas las partes para mantener la calma ante la creciente tensión.