Paz critica los viajes de Evo y destaca su gestión en EE.UU.

Rodrigo Paz, presidente de Bolivia, regresó recientemente de una semana de actividades en Estados Unidos, donde participó en la Asamblea General de la ONU. En una rueda de prensa, aprovechó para evaluar y criticar los viajes internacionales realizados por Evo Morales durante su presidencia, mencionando específicamente su visita a Sudáfrica para la inauguración del Mundial de fútbol en 2010.
Paz enfatizó que mientras él estuvo gestionando alrededor de $us 10.000 millones en recursos provenientes de distintas organizaciones multilaterales, la visita de Morales a Sudáfrica no tuvo una justificación clara más allá del disfrute personal. "¿Es correcto que un señor agarre el avión y se vaya a ver un partido de fútbol a Sudáfrica?", cuestionó el mandatario actual, subrayando la diferencia en los resultados de sus respectivas giras.
El presidente informó que los $us 10.000 millones fueron gestionados a través de la CAF, el BID y el Banco Mundial, destinados principalmente a infraestructura, programas sociales y proyectos productivos. Mientras tanto, el viaje de Morales a Sudáfrica, que ocurrió en junio de 2010, fue solo para ver el partido inaugural entre Sudáfrica y México, en el que Bolivia no participó.
Comparaciones de gastos públicos
Rodrigo Paz también hizo hincapié en los costos de la demanda marítima que Bolivia presentó ante la Corte Internacional de Justicia, señalando que esta significó un gasto de $us 14 millones. Esta cifra fue confirmada por informes del propio gobierno de Morales que detallaron los gastos desde 2011 hasta 2018.
"Yo como representante presidencial volví con 10.000 millones de dólares; el señor volvió con la felicidad de haber usado un avión presidencial para ir a ver un partido de fútbol".
Paz no solo criticó el viaje a Sudáfrica, sino que también cuestionó el legado de Morales en general, afirmando que Bolivia no puede regresar a ese pasado de decisiones discutibles. Además, mencionó que tras la sentencia de la CIJ, Bolivia quedó sin derecho a reclamar acceso soberano al mar, aunque la Corte dejó abierta la posibilidad de continuar el diálogo sobre la mediterraneidad boliviana.