Migrantes en Miami enfrentan audiencias aceleradas y temor a la deportación

Sandra, una colombiana de 31 años, llegó a Estados Unidos en 2022 buscando escapar de las amenazas de grupos armados en su pueblo de Cundinamarca. Desde su llegada, ha estado trabajando en un restaurante en Miami, aguardando una respuesta a su solicitud de asilo.
La situación de Sandra se complicó cuando su audiencia final, que originalmente estaba programada para 2027, fue adelantada al 17 de septiembre, dejándole solo una semana para preparar su defensa. En la audiencia, el juez falló en su contra, acercándola a la deportación.
El Tribunal de Inmigración de Miami, ubicado en el centro de la ciudad, presenta una atmósfera caótica, con largas filas de migrantes esperando su turno. Estas "mega audiencias", donde se pueden agrupar más de 100 casos bajo un solo juez, han proliferado, generando preocupaciones sobre el tiempo y el espacio para que los migrantes defiendan sus casos.
Auge de las deportaciones en EE.UU.
En agosto de 2026, los jueces de inmigración emitieron 77.234 órdenes de deportación, lo que representa un aumento del 65,5% en comparación con el año anterior. Además, ICE deportó a 122.153 personas entre abril y julio de 2026, un incremento de aproximadamente el 30%.
Las largas esperas bajo el sol de Florida son solo una parte del reto. Una vez dentro, los migrantes son asignados a diferentes juzgados donde decenas de casos son atendidos al mismo tiempo. Algunos jueces ahora manejan hasta 160 casos por día, lo que ha llevado a que muchas audiencias se programen sin el tiempo necesario para preparar adecuadamente una defensa.
"No considero que el juicio haya sido justo, ya que el juez no tomó en cuenta mi testimonio y en ningún momento me permitió como persona dar mi libre expresión de los hechos", explica Sandra tras su audiencia.
Cindy Blandón, abogada de Sandra, señala que algunos de sus clientes reciben notificaciones de audiencia con solo 10 o 15 días de anticipación. Las audiencias finalizadas en plazos tan cortos, sumadas a la rigurosidad de los jueces al evaluar las solicitudes, han puesto a los migrantes en una situación de vulnerabilidad.
La Oficina Ejecutiva para la Revisión de Casos de Inmigración ha justificado estos cambios de agenda como necesarios para evitar la acumulación de casos, alegando que buscan procesar las solicitudes de manera oportuna.
Sandra continúa esperando lo mejor, con el temor constante de ser arrestada por ICE. "A día de hoy temo por mi vida", concluye, mientras mantiene la esperanza de que su apelación sea escuchada y su caso evaluado con justicia.