Las universidades bolivianas se alinean con los ODS

La educación superior en Bolivia tiene la oportunidad de jugar un papel crucial en la solución de problemas sociales, económicos y ambientales. A través de la generación de conocimiento, formación de talento y colaboración con diversos sectores, las universidades están buscando involucrarse más en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Este enfoque se vuelve relevante a medida que se avanza hacia la Agenda 2030 de la ONU, que establece 17 ODS y 169 metas interconectadas que abarcan todas las dimensiones del desarrollo. Para alcanzar estos objetivos se requiere la participación activa de gobiernos, la sociedad civil y el sector privado, además de sistemas que permitan monitorear los avances.
Las universidades bolivianas tienen una oportunidad única de unir investigación y formación con las necesidades locales. Anna Marttinen-Pont, Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Bolivia, enfatiza que "las Naciones Unidas en Bolivia están dispuestas a fortalecer la colaboración con las instituciones académicas, ya que son fundamentales para avanzar hacia un desarrollo sostenible".
La capacidad de las universidades para generar información relevante se convierte en un recurso valioso para entender y abordar los problemas del país. Marttinen-Pont destaca que "tener datos sobre la contribución del sector privado al desarrollo sostenible es crucial para dirigir esfuerzos hacia la firma de la Declaración de Intención".
Un enfoque práctico hacia la sostenibilidad
El desarrollo de proyectos como el Observatorio del Sector Privado para el Desarrollo Sostenible, con Unifranz como universidad anfitriona en 2026-2028, ilustra cómo la academia puede traducir su conocimiento en acciones concretas. Este observatorio utilizará una plataforma digital para recopilar datos y generar informes sobre el aporte de las empresas al cumplimiento de los ODS.
Carlos Dabdoub, vicerrector de Unifranz, subraya que "la sostenibilidad no debe ser solo un lema, sino una práctica diaria". Durante la II Cumbre para la Aceleración de los ODS, enfatizó la importancia de actuar con responsabilidad diaria para construir un futuro sustentable para las generaciones venideras.
El reto que presenta la Agenda 2030 es pasar de declaraciones generales a acciones concretas que generen resultados palpables. La formación académica puede vincular los ODS con diversas disciplinas, como salud, derecho, ingeniería y medio ambiente, creando un enfoque multidimensional hacia el desarrollo.
Luis Fernando Barbery, presidente de Pacto Global Red Bolivia, resalta el potencial del sector académico para contribuir al logro de los ODS, afirmando que el conocimiento generado en las universidades es esencial para la acción efectiva. También se relaciona con el ODS 17, que aboga por la creación de alianzas para alcanzar un desarrollo sostenible.
La sistematización de información se vuelve estratégica para identificar brechas y evaluar el progreso. Para el observatorio impulsado por la ONU y Pacto Global se utilizarán encuestas empresariales y reportes de sostenibilidad, lo que permitirá construir un panorama claro sobre las contribuciones del sector privado.
El desafío de alcanzar los ODS para 2030 trasciende el ámbito institucional y requiere que el conocimiento académico se vincule con las necesidades de empresas y comunidades. La articulación entre la academia, organismos internacionales y el sector privado puede ser la clave para acelerar el cumplimiento de estos objetivos en el país.
La conversación en torno a los ODS no debe limitarse a metas internacionales, sino que debe ser una oportunidad para que Bolivia encuentre soluciones basadas en sus propias capacidades y contextos. La colaboración entre diferentes sectores se presenta como una vía para fortalecer este proceso de desarrollo sostenible.