Crisis de diésel afecta drásticamente la producción cañera en Bolivia

La escasez de diésel ha vuelto a poner en serias dificultades al sector cañero del país. Lo que debería ser un periodo activo de cosecha se ha transformado en interminables filas en los surtidores, donde maquinaria agrícola, como tractores y camiones, se encuentra paralizada, esperando horas e incluso días para acceder a combustible.
Hasta el momento, la zafra ha avanzado cerca del 20%, mientras los productores se muestran inquietos ante la posibilidad de perder parte de la cosecha proyectada en 12 millones de toneladas de caña de azúcar.
Para llevar a cabo esta campaña, se requieren cerca de 70 millones de litros de diésel, esenciales para operar la maquinaria agrícola y transportar la caña a los ingenios. Alcides Córdoba, presidente de la Comisión Nacional de Productores Cañeros de Bolivia (Concabol), ha expresado que el sector está atravesando su peor crisis.
"Nunca habíamos enfrentado una situación tan complicada. Después de alcanzar cifras récord gracias al programa de etanol, todo ese esfuerzo está en riesgo por la falta de combustible", afirmó Córdoba.
El dirigente también destacó que la falta de diésel impacta en toda la cadena productiva, y advirtió que el tiempo perdido no se puede recuperar. "Lo que no se cosecha hoy, no se puede cosechar mañana. Si no culminamos la zafra antes de noviembre, las lluvias de diciembre podrían arruinar el resto de la producción. Esto también tendrá repercusiones en la próxima campaña, afectando los rendimientos", alertó.
Además, recordó que el sector no solo produce azúcar, sino también etanol y energía, lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria y energética del país. En total, alrededor de 8 mil productores se ven afectados, una actividad que genera cerca de 80 mil empleos directos y es clave para la economía regional.
A pesar de este panorama desalentador, Córdoba informó que se están llevando a cabo reuniones con autoridades del gobierno nacional con la esperanza de alcanzar una solución pronta. "Esperamos que en breve haya una respuesta que nos permita salvar lo que queda de la zafra y recuperar la producción del año siguiente. Necesitamos combustible y liquidez para continuar trabajando", agregó.
Por último, el representante de Concabol rechazó la idea de que pequeños productores importen diésel por su cuenta, argumentando que el 90% son pequeños y carecen de recursos y logística para hacerlo. "La mejor opción es que la distribución se realice a través de nuestras instituciones, ya que el gobierno conoce a los productores y así evitamos que el combustible llegue a revendedores", concluyó.