La renuncia de Alejandra Sivila enciende polémica en Potosí

Alejandra Sivila, quien tuvo una gestión breve pero destacada como alcaldesa de Potosí, renunció a su puesto como secretaria de desarrollo humano tras la asunción de William Cervantes como nuevo alcalde. En su carta de dimisión, Sivila alegó ser víctima de extorsiones y presiones que amenazaban su bienestar familiar.
Entre las presiones que recibió, Sivila mencionó la insistencia para restituir en su cargo al capitán de policía Ivert Alejandro de Villegas, quien había sido destituido por ella durante su gestión como alcaldesa suplente. Según la exalcaldesa, esta situación marcó el inicio de sus problemas en la administración municipal.
Sivila ha señalado que las presiones provienen de múltiples fuentes, incluyendo a su exsecretaria y a las juntas de padres de familia, quienes habrían intervenido de manera excesiva en el proceso de contratación relacionado con el desayuno escolar. La situación ha llevado a que la exalcaldesa tome la decisión de alejarse del cargo.
Por su parte, la exsecretaria de Sivila, que prefirió mantener su anonimato por temor a represalias, desmintió las acusaciones en su contra y aseguró que las capturas de pantalla proporcionadas por Sivila fueron manipuladas. También quiso aclarar que no mantiene ninguna relación personal con el capitán destituido, lo que complica aún más la situación.
Intereses ocultos en la administración
Sivila ha expresado su opinión de que existen intereses ocultos dentro de la Intendencia Municipal, ya que las oficinas han sido reubicadas a una zona más alejada de la ciudad. Esta reubicación, que ocurrió durante su gestión y la de su predecesor Jhonny Llally, ha generado preocupaciones sobre la efectividad de la administración actual.