Acuerdo entre EE.UU., Dinamarca y Groenlandia refuerza seguridad ártica

Este martes, en el marco de la Asamblea General de la ONU, Donald Trump firmó un acuerdo de seguridad con los líderes de Dinamarca y Groenlandia. Este pacto, que contempla la construcción de dos nuevas bases militares, marca un avance en la estrategia de Estados Unidos en el Ártico, una región que gana importancia debido al cambio climático.
Las bases estarán ubicadas en Narsarsuaq, al sur de Groenlandia, donde existió una instalación militar estadounidense que fue cerrada en 1950, y en Mestersvig, al este de la isla. Asimismo, se permite la modernización y ampliación de la base activa de Pituffik, situada al norte.
Los tres países firmantes afirmaron que este acuerdo contribuirá a disuadir la influencia de Rusia y China en el Ártico, un área que se está convirtiendo en un punto estratégico por la posibilidad de nuevas rutas marinas y la explotación de recursos, a medida que los glaciares se derriten.
Armando Alvares García Júnior, profesor de Derecho Internacional, opinó que el acuerdo podría limitar la influencia de China y Rusia en Groenlandia, pero sus efectos serán más bien locales y no resolverán la competencia geopolítica en la región. Según él, ambos países continuarán fortaleciendo su presencia en el Ártico.
A pesar de la celebración del pacto, la implementación de las nuevas bases y el despliegue de tropas dependerán de los procesos legislativos en cada nación. Ana Belén López, profesora de Geografía, destacó que necesitarán un acuerdo formal para continuar, lo que podría tardar entre uno y tres años.
El presidente Trump había causado revuelo a principios de año al proponer la compra de Groenlandia, un territorio autónomo danés, destacando su importancia estratégica y recursos. El nuevo acuerdo, sin embargo, establece límites claros a la soberanía de la isla.
La soberanía y el derecho a la autodeterminación de Groenlandia deben seguir existiendo. Estados Unidos no puede tener un control exclusivo ni imponer su propia jurisdicción sobre el territorio o la población.
López también advirtió que cualquier acción que se realice sin el consentimiento de Copenhague o Nuuk podría ser interpretada como una ocupación encubierta. La Casa Blanca ha hecho pública una declaración que incluye detalles sobre el refuerzo militar en Groenlandia y la obligación de la isla de permanecer en la OTAN en caso de independizarse.