Alarma en Afganistán: un millón de niños en riesgo de muerte por desnutrición

La situación de los niños en Afganistán es alarmante, ya que un millón de ellos enfrenta el peligro de muerte debido a la desnutrición aguda, según un informe presentado por Unicef. La agencia de la ONU enfatiza la necesidad urgente de intervención para evitar esta tragedia.
A nivel nacional, 3,7 millones de niños sufren de desnutrición aguda, de los cuales un millón presenta casos severos. Tajudeen Oyewale, representante de Unicef en Afganistán, subrayó que, sin un tratamiento adecuado y rápido, la vida de estos menores está en grave riesgo.
La crisis humanitaria se ha agravado tras los terremotos del año pasado y los desastres climáticos de este, además del regreso de millones de afganos desde Irán y Pakistán. Actualmente, casi 14 millones de personas en el país sufren de hambre aguda, en una población que supera los 45 millones.
Aumento de casos de desnutrición infantil
Desde el comienzo del año, más de 500,000 niños han sido atendidos por problemas de emaciación en los centros de salud. Más del 80% de los casos de desnutrición aguda grave corresponde a niños menores de dos años. Además, se ha registrado un aumento de más de un tercio en los casos de desnutrición aguda severa con complicaciones médicas en comparación con el año anterior.
Las madres que enfrentan desnutrición severa también dan a luz bebés con bajo peso, lo que incrementa la mortalidad neonatal debido a la falta de atención médica adecuada. Unicef estima que su programa de nutrición en Afganistán requiere cerca de 180 millones de dólares en 2023, aunque hasta ahora solo ha recibido un 22% de la financiación necesaria para operar.
Adicionalmente, el conflicto con Pakistán ha cerrado casi por completo la frontera terrestre desde octubre de 2025, lo que ha complicado aún más la logística para la entrega de ayuda humanitaria. A pesar de esto, en agosto, la ONU reportó la llegada de más de 700 camiones con alimentos y suministros esenciales a Afganistán.
"Sin tratamiento, y si no podemos intervenir rápidamente, ese millón de niños corre el riesgo de morir" – Tajudeen Oyewale, Unicef.