Aprovecha el calor residual del horno durante un apagón

Cuando ocurre un apagón, preparar la comida puede volverse un verdadero reto. Sin embargo, si esto sucede mientras tu horno o cocina eléctrica todavía están calientes, puedes aprovechar el calor acumulado durante un tiempo limitado.
Los hornos eléctricos están diseñados con materiales que retienen el calor, lo que significa que, aunque la electricidad se interrumpa, el interior no se enfría de inmediato. Si tu horno estaba a unos 180 °C al momento del corte, podrías finalizar la cocción de alimentos que ya estaban casi listos gracias a este calor residual. La efectividad de esta técnica dependerá del tipo de horno, cuánto tiempo estuvo en funcionamiento, la cantidad de comida y el tipo de recipiente que utilices.
Durante los primeros minutos tras el apagón, el calor residual es ideal para gratinados, mantener platos calientes o completar la cocción de alimentos delgados. Sin embargo, a medida que la temperatura va bajando, su utilidad se limita principalmente a conservar el calor o templar alimentos.
Es esencial que evites abrir la puerta del horno sin necesidad, ya que cada vez que lo haces, una gran cantidad de aire caliente se escapa, lo que provoca que la temperatura interna disminuya rápidamente. Antes de un posible corte programado, puedes incrementar la capacidad de retención de calor utilizando bandejas de metal grueso o piedras para pizza, siempre que sean aptas para tu horno.
Las cocinas eléctricas también son capaces de conservar calor después de un apagón, aunque el tiempo y la intensidad varían según su tipo. Las placas eléctricas radiantes y de hierro fundido pueden permanecer calientes por un tiempo, permitiendo que platos que ya estaban en proceso sigan cocinándose. En contraste, las cocinas de inducción funcionan de manera diferente, ya que son los recipientes los que retienen el calor, especialmente si son pesados y de hierro fundido, lo cual es ideal para guisos o arroces.
Cuando el apagón se extiende por varias horas, el calor residual puede ser insuficiente, y aquí es donde entran en juego algunas alternativas portátiles. Existen hornillos diseñados para camping que funcionan con gas o alcohol, pero debes tener en cuenta que no todos son seguros para usar en interiores. Los dispositivos que utilizan combustibles pueden emitir monóxido de carbono y otros gases nocivos, por lo que es crucial revisar las especificaciones del fabricante y asegurarte de que sean aptos para uso en casa.
Cocinar sin electricidad requiere mayor organización. Es recomendable tener a mano una linterna, fósforos o encendedores y mantener tu espacio de trabajo despejado. También es buena idea contar con alimentos que no necesiten cocción, como conservas, frutos secos y otros productos de larga duración.
Si decides usar un dispositivo de combustión autorizado, asegúrate de colocarlo en un lugar abierto y bien ventilado, lejos de materiales inflamables. No improvises en la cocina: cualquier equipo que funcione con carbón, leña o alcohol debe usarse solo en espacios aptos y siguiendo todas las recomendaciones de seguridad.