lunes 14 de septiembre de 2026
Policial

Aumenta la violencia armada: 43 muertes en Bolivia en 2026

Por Redacción

En las últimas 24 horas, Bolivia ha sido sacudida por tres asesinatos a balazos en los departamentos de Santa Cruz y Beni, llevando el total de muertes por violencia armada a al menos 43 en lo que va de 2026. Dos de los incidentes ocurrieron en San Ignacio de Velasco, mientras que el tercero se registró en Trinidad.

Los homicidios en San Ignacio de Velasco involucraron a Gabriel Posiabo Fernández, de 22 años, y Rodrigo Oliveira Zeballos, de 36. En el primer caso, seis hombres encapuchados irrumpieron en la casa de Posiabo, ataron a sus padres y preguntaron por un individuo llamado "Camacho", además de indagar sobre un presunto cargamento de droga. Después de verificar la identidad del joven mediante una videollamada, le dispararon. La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) encontró 21 casquillos de bala de 9 milímetros en la escena.

El comandante de la Policía en el departamento, Edson Fernández, indicó que una de las líneas de investigación sugiere posibles conexiones entre la víctima y el Primer Comando de la Capital (PCC). A pesar de esto, subrayó que esta información requiere verificación. "Estamos ante temas relacionados con el narcotráfico", concluyó.

En Trinidad, un hombre también fue asesinado en el condominio Volmet, en el barrio Villa Magdalena. Dicha víctima no contaba con documentos y se encuentra registrada como NN. En un primer análisis, se presume que podría ser un ciudadano brasileño, aunque esto aún necesita confirmación. Los motivos detrás de este asesinato y la identidad de los responsables aún no han sido determinados.

El informe de EL DEBER revela que Santa Cruz es la región más afectada, concentrando 26 de las 43 muertes reportadas, seguida por Cochabamba con cinco, Beni con cuatro, Tarija con tres y Pando con dos. Las autoridades siguen investigando los vínculos de estos crímenes con organizaciones dedicadas al narcotráfico.

La reciente ola de homicidios vuelve a avivar las preocupaciones sobre el aumento de la violencia armada en Bolivia, especialmente en los departamentos de Santa Cruz y Beni, donde la situación se ha vuelto alarmante.