lunes 14 de septiembre de 2026
Mundo

Aumento de diagnósticos de autismo en mujeres y niñas: Un cambio significativo

Por Redacción

Investigadores de la Saint Louis University (SLU) en Estados Unidos han realizado un estudio que destaca un aumento en los diagnósticos de trastorno del espectro autista (TEA) en mujeres y niñas. Este crecimiento se atribuye a una mayor identificación de casos que anteriormente pasaban desapercibidos.

Históricamente, el autismo fue diagnosticado más frecuentemente en varones, lo que dejó a muchas mujeres y niñas sin evaluación adecuada. La investigación publicada en JAMA Network Open indica que mientras las cifras de diagnóstico en hombres se mantuvieron estables o disminuyeron ligeramente, las identificaciones en mujeres han aumentado considerablemente.

Diferencias en el diagnóstico entre géneros

El trabajo dirigido por Erick Messias, profesor de Psiquiatría y Neurociencia Conductual, analizó registros médicos de 171.134 pacientes entre 2016 y 2024. Este análisis mostró que la edad promedio de diagnóstico para las mujeres fue de 15,7 años, comparada con los 12,3 años de los hombres, lo que genera una diferencia de 3,4 años.

Una de las razones principales para este retraso es que las herramientas de detección suelen enfocarse en conductas que se manifiestan en la infancia, y algunas niñas desarrollan técnicas de "camuflaje social" que les permiten ocultar sus dificultades, dificultando su diagnóstico adecuado.

Impacto de la pandemia y cambios en la clasificación

El estudio también señala que a partir de 2020, con la llegada de la pandemia de COVID-19, hubo un cambio en los diagnósticos. Aunque se observó una interrupción en el acceso a la atención médica, el aumento en el diagnóstico de mujeres no fue un fenómeno temporal, sino una tendencia que continuó en los años siguientes.

Además, el diagnóstico de síndrome de Asperger ha ido desapareciendo de los registros médicos, ya que desde 2013 se integra dentro del trastorno del espectro autista, buscando simplificar el acceso a tratamientos y servicios de salud.

La creciente discusión sobre neurodiversidad en medios y redes sociales podría facilitar que más personas reconozcan sus propias características y busquen ayuda profesional, contribuyendo a una mejor comprensión y atención del TEA.