Chile detiene la quema de madera boliviana con posibles trazas de drogas

El 21 de septiembre de 2026, la Fiscalía Regional de Arica y Parinacota en Chile decidió interrumpir la quema de madera boliviana que se sospecha podría estar impregnada de sustancias ilegales. Esta decisión se tomó tras recibir solicitudes formales de la defensa de las empresas involucradas.
El escándalo de las conocidas como ‘narcomaderas’ salió a la luz en junio de 2026, cuando se informó del decomiso de alrededor de mil toneladas de madera provenientes de Bolivia. Las autoridades chilenas afirmaron que los cargamentos contenían trazas de cocaína ocultas en la madera, lo que generó un intenso debate entre ambos países y afectó las exportaciones legales bolivianas.
A pesar de las alertas, la destrucción de la madera comenzó el 3 de septiembre con la incineración de un contenedor para pruebas. Tras este suceso, los abogados que representan a 15 de las 21 empresas afectadas solicitaron la suspensión de la quema.
Los representantes legales argumentan que aún es necesaria una revisión exhaustiva y análisis independientes para verificar si efectivamente los cargamentos corresponden a los despachados desde Bolivia. Además, advierten sobre el riesgo de perder evidencia clave si se lleva a cabo la quema sin un análisis completo.
Este caso no solo ha tenido repercusiones judiciales, sino que también ha causado tensiones políticas y preocupaciones económicas en Bolivia. Políticos como el expresidente Jorge Tuto Quiroga han instado al gobierno chileno a demostrar las pruebas de las acusaciones o a rectificarlas públicamente, resaltando el daño económico y reputacional que esto ha causado al sector exportador boliviano.
La medida de la Fiscalía, firmada por Anatole Larrabeiti, busca garantizar que no se pierdan pruebas durante el curso de la investigación, lo que añade otro nivel de complejidad a un caso ya de por sí polémico.
La situación actual sigue generando un fuerte impacto en el mercado maderero boliviano y plantea interrogantes sobre la validez de las acusaciones y la necesidad de un análisis más riguroso antes de proceder con la destrucción de los cargamentos.
Mientras tanto, la atención se centra en cómo se desarrollará este proceso y las acciones que tomarán ambos gobiernos frente a este conflicto que ha salido de los tribunales hacia la arena política.