martes 8 de septiembre de 2026
Cultura

Ch’utillos: un viaje desde la historia sagrada hasta la fiesta actual de Potosí

Por Redacción

La fiesta de Ch’utillos, celebrada cada agosto en Potosí, tiene sus raíces en un territorio sagrado conocido como Mullu Punqu, donde los antiguos pueblos dejaron su legado cultural y religioso. Esta festividad, que rinde homenaje a los santos Bartolomé e Ignacio de Loyola, fue reconocida en 2023 por la Unesco como parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Mullu Punqu, que se traduce como "La Puerta", es un lugar emblemático a pocos kilómetros de Potosí. Este espacio, rodeado de impresionantes formaciones rocosas, alberga el santuario que honra a San Bartolomé y San Ignacio de Loyola. La historia cuenta que en este lugar, el santo enfrentó al demonio, lo que añade un aire místico a la celebración.

Raíces ancestrales de la festividad en el Cerro Rico.

La conexión entre Ch’utillos y la cultura indígena Q’ara Q’ara está íntimamente ligada a la veneración de la Pachamama y la preparación de la tierra para los ciclos agrícolas. Este vínculo se ha mantenido a través de los años, ya que muchos de los rituales antiguos han sido incorporados a la festividad actual, reflejando un sincretismo cultural.

Con la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI, Mullu Punqu se transformó en un espacio de culto católico. En 1589, los jesuitas establecieron la entronización de San Bartolomé, fusionando las creencias indígenas con la nueva religión, y modificando el enfoque de la festividad sin erradicar las antiguas prácticas.

A lo largo de los años, Ch’utillos evolucionó de un ritual centrado en el santuario a una celebración que inunda las calles de Potosí, incorporando danzas autóctonas y fraternidades. En la actualidad, más de 115 grupos participan en esta fiesta, que ha crecido para incluir no solo las tradiciones locales, sino también influencias de otras regiones y países.

Desde el 24 de agosto, fecha principal de la festividad, los potosinos se preparan para una serie de eventos que involucran a comunidades locales, músicos y artesanos. La gastronomía también juega un papel fundamental, con platos típicos que son parte esencial de la celebración, como el ají de achacana y las sopaipillas, que se disfrutan durante la festividad.

La historia de Ch’utillos es un reflejo de la rica herencia cultural de Potosí, donde antiguas leyendas y nuevas tradiciones se entrelazan. Este agosto, al igual que en cada celebración, la ciudad revive su pasado, recordando que la esencia de la fiesta sigue siendo un tributo a la tierra y a las creencias que han perdurado a través de los siglos.