Crispín señala que las familias bolivianas son las más perjudicadas por las medidas económicas

Ana María Crispín, senadora del Partido Demócrata Cristiano (PDC), ha subrayado que las recientes medidas económicas requieren un análisis enfocado en sus efectos en los hogares bolivianos. Esta declaración se produce en un momento de intensa discusión sobre el reciente incremento del costo del diésel y las acciones tomadas por el Gobierno al respecto.
En ocasiones anteriores, Crispín había expresado sus dudas sobre las decisiones en torno a los combustibles. En julio, mientras el precio del diésel se mantenía en Bs 9,80 por litro, solicitó a las autoridades competentes un informe sobre el costo real de la subvención, además de recomendar a los ciudadanos que ajusten sus gastos debido a la inestabilidad en el abastecimiento.
Tras la implementación del nuevo precio del diésel, conocida como "dieselazo", Crispín criticó que el aumento se decidiera sin una adecuada socialización con la población. Advirtió que este cambio podría repercutir en el sector del transporte y en los precios de los productos, lo que afectaría directamente a las familias bolivianas.
El reciente Decreto Supremo 5716 estableció un nuevo precio del diésel, que ahora es de Bs 17,95 por litro, modificando el esquema de subvención previo. Esta decisión ha generado protestas por parte de transportistas y otros sectores, que temen un aumento en sus costos operativos y sus consecuencias sobre las tarifas y precios de bienes.
En este contexto, la discusión sobre el impacto de las medidas económicas se centra en cómo afectarán a las familias. Crispín enfatiza que el efecto en el "bolsillo" de los hogares debe ser un factor crucial en las decisiones económicas que tome el Gobierno.