Demandas de Latinoamérica y África a Rusia por reclutamiento militar

En un creciente llamado, diversas naciones de América Latina y África han exigido a Rusia que detenga el reclutamiento de sus ciudadanos para integrarse al ejército en el conflicto con Ucrania. Desde el Kremlin, se argumenta que estos individuos firman contratos de manera voluntaria, ya sea por razones económicas o por apoyo al gobierno ruso.
El reclutamiento de extranjeros por parte de Rusia responde a la escasez de efectivos en el frente ucraniano, lo que se ha visto agravado por un alto número de bajas. Además, el Kremlin busca evitar una nueva movilización que podría generar descontento social antes de las elecciones legislativas programadas para septiembre.
Para incentivar la firma de contratos, el presidente ruso, Vladímir Putin, promulgó en marzo una ley que protege a los extranjeros que sirvan en el ejército de ser extraditados. Esto busca atraer a más interesados a unirse al conflicto.
Reacciones de países afectados
Recientemente, Panamá y Ghana han manifestado su preocupación por el reclutamiento de sus ciudadanos. En Panamá, ya se están realizando gestiones para repatriar a unos 20 panameños que están combatiendo con las fuerzas rusas, mientras que el gobierno ha recibido quejas de familias que denuncian situaciones de trata de personas.
El canciller panameño, Javier Martínez-Acha, mencionó que muchos de los panameños que llegaron a Rusia podrían haber sido engañados sobre el verdadero propósito de su viaje. En este contexto, Perú también está investigando la situación de sus ciudadanos en el conflicto, con al menos 11 reportes de muertes y 114 desaparecidos.
En cuanto a Ghana, su ministro de Exteriores, Samuel Okudzeto Ablakwa, ha solicitado oficialmente a Rusia que detenga el reclutamiento, destacando que al menos 62 ganeses han perdido la vida en el conflicto, mientras 15 más están desaparecidos.
Por su parte, Kenia también ha expresado su preocupación por la cantidad de sus nacionales reclutados, estimando que son más de mil. El gobierno de Nairobi recibió la promesa de que se detendría el reclutamiento, aunque la situación sigue siendo crítica.
A nivel general, organizaciones de derechos humanos advierten sobre una red de reclutamiento que Rusia ha establecido en varios países, enfocándose en atraer a personas de sectores vulnerables con ofertas tentadoras de empleo, becas y promesas de ciudadanía.