Descenso de la población ocupada en Bolivia alcanza las 205 mil personas

Durante el primer semestre de 2026, la población ocupada en Bolivia sufrió un descenso de aproximadamente 205 mil personas, según el "Reporte de Inflación y Política Monetaria" del Banco Central de Bolivia (BCB). Este informe asocia esta disminución con la contracción del Producto Interno Bruto (PIB) y la creciente pobreza monetaria, que podría alcanzar a 5,7 millones de bolivianos hacia finales de 2026.
El BCB resalta que la reducción en las oportunidades laborales está relacionada con un menor dinamismo económico, lo que ha provocado un desplazamiento hacia la inactividad. Este deterioro del mercado laboral ha sido evidente desde el fin de la pandemia de COVID-19.
La caída en el empleo también se refleja en el aumento de la subocupación, que alcanzó el 8,21% de la población activa, lo que representa a unas 374 mil personas. Si se suman los desocupados y subocupados, la subutilización de la mano de obra se sitúa en un 11,43% para junio de 2026.
Se anticipa que estos indicadores seguirán en niveles negativos, con la subocupación proyectándose en un 8,6% y la subutilización en un 11,6% para fin de año. Este aumento de la informalidad es visto como una respuesta de los hogares que se ven obligados a recurrir a trabajos no registrados.
En el ámbito urbano, alrededor de 3,2 millones de personas, lo que representa el 69,7% de la población ocupada, trabaja en la informalidad. Este aumento ha sido notable desde 2024, coincidiendo con períodos de decrecimiento económico y caracterizándose por ingresos laborales más bajos.
Respecto a los ingresos laborales, el informe indica que no se han recuperado en los últimos cinco años. Antes de la pandemia, los ingresos promedios eran de 3.000 bolivianos mensuales, mientras que en octubre de 2025 habían caído a 2.847 bolivianos. A pesar de algunos repuntes a finales de 2025, la consolidación de estas mejoras depende de la recuperación del sector productivo.
La inflación, que alcanzó un 20,4% en 2025, ha contribuido a un aumento notable en la pobreza monetaria. En 2025, se estima que el 44,7% de la población estaba bajo la línea de pobreza, y para 2026 esta cifra podría incrementarse a 5,7 millones de personas.
El informe también menciona que la economía boliviana ha estado en un ciclo de contracción, experimentando diez trimestres de decrecimiento y dos años consecutivos de recesión. Factores como conflictos sociales que afectaron las cadenas de suministro han contribuido a esta situación.