Descubre qué indica el color de tu cable USB

La velocidad de transferencia de archivos y la conexión entre dispositivos, como teléfonos y computadoras, dependen en gran medida del cable USB utilizado. Según explica el USB Implementers Forum, la compatibilidad entre el puerto, el conector y el dispositivo receptor es clave para un funcionamiento óptimo.
Evolución de los estándares USB
Los cables con una lengüeta blanca son de las versiones USB 1.0 y 1.1, que alcanzan una velocidad máxima de 12 Mbps. Estos modelos son ahora obsoletos y se utilizan principalmente para periféricos simples, como teclados y ratones.
Por otro lado, los conectores negros son de la versión USB 2.0, que permite velocidades de hasta 480 Mbps y soporta 2.5 Watts de potencia. Aunque útiles para tareas comunes, no son ideales para transferencias masivas de archivos.
La tonalidad azul indica un cable USB 3.0, que puede transferir datos a 5 Gbps y proporcionar hasta 4.5 Watts de energía. Los puertos de color turquesa se relacionan con USB 3.1 Gen 2, ofreciendo una velocidad impresionante de 10 Gbps, ideales para trabajos pesados.
Los conectores en rojo o naranja corresponden al USB 3.2, que se centra en el rendimiento energético, permitiendo la carga de dispositivos conectados incluso cuando la computadora está en reposo.
Los puertos amarillos, conocidos como "always on", mantienen la energía aunque el dispositivo principal esté apagado, permitiendo cargar accesorios sin necesidad de encender la computadora.
Sin embargo, con la llegada del estándar USB-C, este esquema de identificación por colores ya no es aplicable. Para este tipo, es fundamental revisar las especificaciones del fabricante, ya que cables que parecen iguales pueden ofrecer diferentes capacidades de carga y transferencia.