Desplazamiento de Justiniano a Yapacaní no logra resolver el conflicto

Este jueves, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, viajará a Yapacaní junto a técnicos de YPFB con el objetivo de poner fin al bloqueo que ha interrumpido la nueva carretera entre Santa Cruz y Cochabamba. Esta acción se da tras la promulgación del decreto supremo 5698, que busca atender las exigencias de los pequeños productores de la región.
A pesar de la nueva normativa, los productores de Yapacaní decidieron mantener el bloqueo por 48 horas más. Sus principales demandas incluyen la abrogación del decreto 5676 y garantías de suministro de diésel para la cosecha de soya, lo que evidencia que la situación sigue tensa en la zona.
En contraste con la situación en Yapacaní, en localidades como Cuatro Cañadas y San Julián se lograron levantar los bloqueos gracias a las gestiones del ministro, quienes llegaron a un acuerdo que incluyó compromisos adicionales del gobierno. En Cuatro Cañadas, por ejemplo, se aumentó el abastecimiento de diésel de 300.000 a 405.000 litros.
Justiniano defiende que el decreto 5698 aborda las inquietudes de los pequeños productores al permitirles adquirir hasta 2.500 litros de diésel mensuales a un precio de Bs 9,80 por litro. Sin embargo, esta justificación no ha sido suficiente para los movilizados en Yapacaní, quienes advierten que podrían intensificar sus protestas.
El viaje de Justiniano a Yapacaní se convierte en un nuevo desafío para la política del Gobierno, ya que a pesar de haber modificado el decreto y negociado con algunos sectores, persiste un punto de bloqueo y una demanda fundamental —la derogación del decreto 5676— que el Ejecutivo aún no está dispuesto a aceptar.
"La abrogación del DS 5676 es una exigencia que mantenemos", expresaron los productores de Yapacaní.