viernes 7 de agosto de 2026
Sociedad

El fenómeno de El Niño se intensifica y persistirá hasta enero

Por Redacción

Las condiciones climáticas en Bolivia están cambiando drásticamente debido a la llegada del fenómeno de El Niño, que provoca una notable reducción de las lluvias, menor disponibilidad de agua y un aumento en el riesgo de incendios forestales. Este fenómeno se manifiesta cuando las temperaturas del océano Pacífico ecuatorial central y oriental se elevan de forma anómala y sostenida.

Según el ingeniero climatólogo Kenny Quisberth, del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), la intensidad de El Niño puede variar, clasificándose como débil, moderado, fuerte o muy fuerte. Para este año, se estima que las temperaturas podrían superar los 2 grados Celsius, lo que indicaría un fenómeno muy fuerte.

El Niño afecta el clima durante varios meses y su recurrencia puede oscilar entre dos a siete años, con una duración de entre nueve a doce meses. Sin embargo, su aparición no sigue un patrón fijo, pudiendo presentarse incluso cada dos o tres años.

Quisberth menciona que las fases de El Niño muy fuerte no son inusuales; de hecho, han sido observadas en periodos como 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016, todos con repercusiones similares a las que podrían registrarse este año.

Durante el fenómeno de 2015 a 2016, La Paz sufrió una grave crisis hídrica, caracterizada por la escasez de lluvias, lo que llevó a racionamientos de agua. Debido a la diversidad climática en Bolivia, el país es altamente vulnerable a las consecuencias de este fenómeno. Puede haber departamentos que experimenten sequías severas mientras otros enfrentan lluvias intensas.

Los efectos de El Niño son variados y pueden incluir inundaciones, desbordes de ríos y deslizamientos en algunas áreas, al tiempo que otras pueden sufrir de sequías prolongadas y graves daños a la producción agrícola.

Se anticipa que entre agosto y octubre habrá un déficit significativo de lluvias en la Amazonía, la Chiquitanía, el Chaco y los Valles, afectando especialmente al norte de Santa Cruz, Beni, Pando y el norte de La Paz. Las temperaturas altas también impactarán al occidente del país.

Se espera que la fase más crítica de este fenómeno se alcance entre noviembre y enero de 2027, con sequías agrícolas severas en las tierras altas y olas de calor extremo a nivel nacional.