jueves 29 de octubre de 2026
Economía

El futuro del gas en Bolivia: ¿importador en vez de exportador?

Por Redacción

La situación del sector hidrocarburífero en Bolivia se ha vuelto compleja, ya que el país, que históricamente fue un productor destacado de energía, ahora se enfrenta a la posibilidad de convertirse en importador de gas natural. Esto se debe a la reciente aprobación del Decreto Supremo 5755, que permite la importación excepcional de gas natural (GN) y gas natural licuado (GNL) para el consumo interno y la generación eléctrica.

Fernando Rodríguez, un experto en energía, ha solicitado al Gobierno mayor transparencia en relación a este decreto. Insiste en que es fundamental conocer la verdadera intención detrás de esta medida y cuestionó: “¿Cuánto tiempo más tenemos el gas?”

Rodríguez también plantea que podría existir la opción de importar gas de Argentina utilizando los ductos bolivianos, lo cual generaría un beneficio económico diferente al de simplemente exportar a Brasil. Según su análisis, este tipo de decisiones podrían dar la impresión de que Bolivia se encuentra en una situación crítica respecto a sus reservas de gas.

El experto advierte que hay muchas interrogantes que necesitan respuestas claras de parte del Gobierno. A su juicio, la reciente política podría confundir a la población al dar señales negativas sobre la situación actual de la provisión de gas en el país.

Además, Rodríguez comenta que sería conveniente que el sector minero, uno de los principales consumidores de energía en Bolivia, se interesara en adquirir electricidad generada con gas a precios de mercado internacional, lo que podría resultar en ganancias adicionales en la importación de este recurso.

El experto también subraya la importancia de impulsar la producción de gas en el país, sugiriendo que se deben interrumpir las exportaciones a Brasil para extender la producción nacional. Resalta que antes de importar, es necesario fomentar la exploración de nuevos yacimientos de gas.

El Decreto y sus Implicaciones

El decreto en cuestión permite a tanto personas naturales como jurídicas, de carácter público o privado, importar gas natural y GNL para satisfacer sus necesidades operativas. Esta medida responde a la emergencia energética y busca garantizar la continuidad del suministro y atender la demanda interna.

Rodríguez concluye que lo ideal sería contar con un decreto que favorezca la producción de gas en lugar de uno que permita su importación, afirmando que es crucial mejorar las condiciones de inversión para el sector de hidrocarburos, especialmente con el aumento de los precios del petróleo por encima de 60 dólares por barril.