Eliminación de subvención al diésel provoca preocupación en el Gobierno

El Gobierno boliviano ha reconocido que la eliminación de la subvención al diésel afectará los costos de transporte y diversas áreas de la economía. A pesar de esto, se espera que el impacto en los precios finales no sea total, según el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora.
A partir de este sábado, el precio del diésel se incrementó de Bs 9,80 a Bs 17,95 por litro, lo que representa un aumento cercano al 83%. Este nuevo costo está alineado con el precio internacional de importación y podría fluctuar según las cotizaciones globales.
Zamora también mencionó que esta nueva política requerirá un periodo de transición y que será fundamental colaborar con los transportistas para implementar medidas de compensación efectivas.
El ministro enfatizó que, aunque el ajuste afectará a quienes utilizan diésel en sus actividades diarias, la eliminación de la diferencia entre el precio subsidiado y el costo de importación tiene como objetivo disminuir los incentivos para el desvío y reventa del combustible, además de mejorar el abastecimiento.
Para mitigar el impacto de este ajuste, el Gobierno ha anunciado diversas medidas, entre las que se incluyen bonos, créditos preferenciales y ajustes tributarios. Algunas de estas iniciativas son el Bono PEPE II y créditos de hasta Bs 800 millones, dirigidos principalmente a sectores productivos.
Sin embargo, el efecto real de estas medidas frente al aumento de costos aún está por verse y dependerá de la implementación del nuevo esquema.
La reacción ante el cambio en el precio del diésel no se ha hecho esperar, ya que organizaciones de transportistas han manifestado su descontento y han programado reuniones para discutir posibles acciones de presión. El Gobierno, por su parte, ha abierto la puerta al diálogo, reiterando que el nuevo sistema busca asegurar un abastecimiento constante.