jueves 29 de octubre de 2026
Deportes

¿Es la altura una ventaja o una desventaja para la selección boliviana?

Por Redacción

El tema de la altitud en el fútbol boliviano vuelve a ser motivo de discusión entre los especialistas. Algunos opinan que es hora de dejar de engañarse y buscar la igualdad de condiciones en los partidos.

Históricamente, Bolivia ha jugado sus partidos de eliminatorias en La Paz, con la excepción de 1985, cuando bajo la presidencia de Édgar Peña, se trasladaron partidos contra Brasil y Paraguay a Santa Cruz en un intento por clasificar al Mundial de México 1986.

A pesar de que la altura se considera una ventaja para la selección, el desempeño de Bolivia en eliminatorias ha sido cuestionado. Desde la clasificación al Mundial de Estados Unidos 1994, no se ha obtenido un lugar directo en otro torneo mundial.

El entrenador de Paraguay, Gustavo Alfaro, manifestó que Bolivia tiene un buen equipo y que si se enfoca en su desarrollo, no necesitaría depender de la altitud.

Valeri Karpin, técnico de Rusia, reconoció que jugar a más de 4.000 metros es complicado, pero también resaltó que Bolivia suele rendir mucho mejor en casa que cuando juega de visitante.

Fernando Portugal, exentrenador de varios equipos bolivianos, cuestiona la dependencia excesiva de la altura y señala que la mentalidad de los jugadores debe cambiar. Según él, si la altura fuera tan crucial, Bolivia habría tenido más éxito en las eliminatorias.

William Ramallo, goleador histórico, argumenta que el problema radica en la selección de jugadores para los partidos en La Paz, sugiriendo que el equipo debería estar compuesto mayormente por futbolistas locales que están acostumbrados a la altitud.

Carlos Aragonés, exentrenador de la selección, propone regresar a jugar en el estadio Hernando Siles, donde la recaudación es mejor y la historia es favorable para el equipo. La discusión sobre la sede de los partidos es importante, pero también debe considerarse la calidad de los jugadores y su competitividad.

Otros exfutbolistas como Joaquín Ardaya y Ronald García sostienen que jugar en Santa Cruz podría beneficiar a la selección, sugiriendo que es un autoengaño seguir jugando en altitud cuando muchos jugadores están acostumbrados a jugar en el llano.

En resumen, el debate sobre la altura en el fútbol boliviano plantea interrogantes sobre la estrategia y la formación de los jugadores. Si bien la altitud puede ser un factor a favor, la preparación y la mentalidad del equipo son igualmente determinantes para el éxito en las eliminatorias.