lunes 14 de septiembre de 2026
Economía

FMI Apoyará a Bolivia con $US 1.900 Millones, Pero ¿A Qué Costo?

Por Redacción

El Gobierno de Rodrigo Paz ha cerrado un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por un préstamo de aproximadamente $US 1.900 millones que se ejecutará en un plazo de 36 meses. Este financiamiento busca apoyar las reformas económicas que se están implementando en el país, aunque ya hay voces que advierten sobre sus posibles repercusiones en el bolsillo de la población boliviana.

El programa, según el propio FMI, abarca la consolidación fiscal, la modernización del sistema cambiario y la racionalización del gasto, además de medidas para proteger a los sectores más vulnerables de la población frente a los efectos de estas reformas.

Una de las principales preocupaciones se centra en el impacto que podría tener el ajuste en los precios de los combustibles. En las últimas semanas, diversos actores productivos y cívicos han relacionado el aumento en el costo del diésel con los compromisos adquiridos por el Gobierno ante el FMI. La controversia se intensificó tras declaraciones del ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, quien inicialmente sugirió que un ajuste en el precio del diésel era una "condición" impuesta por el Fondo, aunque luego se retractó.

El Gobierno se defiende afirmando que el Decreto 5676, que establece un precio de Bs 18 para los grandes consumidores de diésel, es una decisión soberana y no una exigencia del FMI. Sin embargo, la preocupación persiste entre la población, que teme que cualquier aumento en los precios de los combustibles afecte la cadena de producción y, en última instancia, los precios de los alimentos.

Los legisladores también han expresado su inquietud, denunciando que el proyecto presentado a la Asamblea Legislativa no incluye toda la documentación y objetivos específicos que fueron negociados. Se ha solicitado acceso a la Carta de Intenciones, así como a los detalles sobre políticas económicas y metas fiscales antes de aprobar este financiamiento.

Aunque Bolivia podría recibir un respiro financiero significativo con los $US 1.900 millones, surge la pregunta entre los ciudadanos: ¿qué tan alto será el costo del ajuste en sus vidas cuando repercuta desde el surtidor hasta la mesa?