Gobierno considera prorrogar el estado de excepción por bloqueos en Bolivia

El Ejecutivo boliviano ha abierto la puerta a la posible ampliación del estado de excepción, esto debido a la persistencia de bloqueos en diversas regiones y la amenaza de nuevas protestas en contra del Decreto Supremo 5676, que regula el precio y la subvención de combustibles.
Fernando Aramayo, ministro de la Presidencia, indicó que si los bloqueos continúan afectando la libre circulación de bienes y personas, el Gobierno podría considerar extender esta medida excepcional. La decisión busca evitar que se repitan situaciones conflictivas como las ocurridas en mayo y junio, cuando los bloqueos impactaron significativamente el abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos.
A pesar de esta posibilidad, el vocero presidencial José Luis Gálvez aclaró que no es una prioridad inmediata la prórroga del estado de excepción. Destacó que la medida sigue vigente y que se deben hacer cumplir las restricciones existentes, además de imponer sanciones a quienes obstruyan carreteras.
El estado de excepción fue implementado por Rodrigo Paz el 20 de junio mediante el Decreto Supremo 5636, y está programado para durar 90 días, lo que significa que se espera que finalice el 18 de septiembre de 2026. Cualquier posible extensión requeriría la autorización de la Asamblea Legislativa, según lo estipulado por la constitución.
El panorama se complica con el aumento de bloqueos en puntos estratégicos, como el puente San Pablo en la carretera Santa Cruz-Beni, donde los productores han mantenido sus protestas por tercer día consecutivo, exigiendo la liberación de detenidos y otras demandas.
Desde la oposición, se han planteado críticas hacia el Gobierno, sugiriendo que primero deberían hacer cumplir el estado de excepción actual antes de considerar su ampliación. Asimismo, en el oficialismo, ya se trabaja en una propuesta que busca extender la medida por seis meses, fundamentándose en la posibilidad de nuevos conflictos sociales y emergencias.
El Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, ha manifestado que el estado de excepción es una herramienta temporal, y que su aplicación no aborda las causas profundas del conflicto. En este contexto, hizo un llamado a priorizar el diálogo y atender las demandas sociales para evitar una nueva escalada de protestas.
Por ahora, el Gobierno mantiene abierta la opción de una eventual ampliación del estado de excepción, aunque no hay una decisión concreta. La evolución de los bloqueos y movilizaciones en las próximas semanas será clave para determinar el camino a seguir, así como los procedimientos legales requeridos para prolongar la medida.