Gobierno revela desvíos de garrafas de GLP hacia Perú

El Ministerio de Hidrocarburos ha señalado que el desvío de garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) se debe a la significativa diferencia de precios con Perú. En Bolivia, el precio por garrafa es de Bs 22,50, mientras que en el país vecino puede superar los Bs 100, lo que ha llevado a las mafias a cambiar su enfoque desde el diésel y la gasolina hacia el gas de cocina, poniendo en apuros a las familias bolivianas que buscan este recurso.
Durante una presentación, el ministro Óscar Mario Justiniano, junto a su colega Marcelo Blanco, expusieron los resultados de las intervenciones realizadas por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). Afirmaron que las operaciones de distribución de GLP ahora se realizan bajo estricta vigilancia policial, especialmente en áreas como La Paz y El Alto, para combatir estos desvíos.
Modus operandi de las mafias del GLP
Según el ministro Blanco, las garrafas se despachan con un destino específico, pero muchas veces no llegan a su lugar de entrega. Las denuncias han permitido a las autoridades activar operativos para localizar cargamentos que se desvían a otros lugares, incluyendo recientes casos reportados en Beni, Sucre y El Alto. Además, se ha denunciado la complicidad de algunos funcionarios en la cadena de distribución del GLP.
"Hay complicidad de la gente que está llevando las garrafas, complicidad con la gente de Yacimientos", indicó Blanco, resaltando el involucramiento de personal de YPFB y de la ANH en Sucre.
Hasta la fecha, las operaciones de control han resultado en el decomiso de 659 garrafas, destacando 223 de ellas que fueron confiscadas en la Terminal Interdepartamental de El Alto. Justiniano enfatizó que se están implementando medidas para evitar que el GLP se desvíe hacia el mercado ilegal, a la vez que rechazó rumores sobre un posible aumento de precios.
Sin embargo, el ministro Blanco también admitió que la semana pasada hubo un problema que afectó la entrega de GLP a los distribuidores, pero aseguró que la situación se ha normalizado en los últimos días. La vigilancia no solo se limita al GLP, ya que también se han decomisado 14.097 litros de gasolina en diversas operaciones, incluyendo un hallazgo de 13.000 litros en Sucre.
Como parte de las medidas de control, se han bloqueado hasta la fecha 10.781 placas de vehículos sospechosos de participar en la reventa de combustibles. Además, se están realizando cambios en los trámites de autorización para mejorar la eficiencia del sistema, con 57 autorizaciones otorgadas en los últimos 46 días, en comparación con solo 25 en 74 días en el periodo anterior.