Japón implementará un equipo de ciberseguridad con inteligencia artificial

El Gobierno japonés ha decidido crear un equipo especial de hackers que empleará inteligencia artificial (IA) para detectar vulnerabilidades en la infraestructura cibernética del país. Esta medida se da en respuesta a una serie de ciberataques que han afectado a diversas instituciones y empresas en Japón, según lo anunciado por el ministro de Economía, Ryosei Akazawa.
Akazawa explicó en una conferencia de prensa que los recientes incidentes de acceso no autorizado podrían estar relacionados con la utilización de IA por parte de los atacantes, quienes realizan búsquedas masivas de debilidades en los sistemas. Para enfrentar estos desafíos, es fundamental que los defensores también adopten herramientas de IA para anticiparse a posibles brechas de seguridad.
El nuevo equipo se constituirá el próximo mes bajo la dirección de la Agencia de la Plataforma de Innovación (IPA) del Ministerio de Economía. Este grupo estará conformado por profesionales capaces de llevar a cabo ataques similares a los que ejecutan los cibercriminales, con el objetivo de reforzar la seguridad digital del país.
Este anuncio se produce en un contexto donde Japón enfrenta un aumento en los ciberataques que han puesto en riesgo los datos de millones de ciudadanos. La lista de entidades afectadas incluye compañías de transporte, de alimentación, de comercio y hasta organizaciones de respuesta ante desastres naturales, que han visto la necesidad de suspender temporalmente sus sistemas de alerta en algunas áreas.
Recientemente, la rama de ciberseguridad del conglomerado japonés GMO reportó el uso de una herramienta de IA, ARTEX, en los ataques informáticos que han ocurrido en Japón. Esta misma herramienta también ha sido vinculada a hackeos en bancos de Corea del Sur, lo que resalta la gravedad de la situación.
Además, varios gobiernos han emitido alertas sobre vulnerabilidades críticas en el lenguaje de programación PHP, utilizado en numerosas páginas web, lo que ha llevado a múltiples empresas en Japón a detener temporalmente sus operaciones mientras se abordan estas fallas.