lunes 14 de septiembre de 2026
Mundo

La controversia de De la Espriella: imágenes que impactan en Colombia

Por Redacción

El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, ha generado un gran revuelo en su país al compartir un video donde se le ve caminando entre los cuerpos de presuntos guerrilleros muertos en un reciente operativo militar. Este acto ha suscitado reacciones variadas en una nación que ha padecido durante años el peso de un conflicto armado.

Durante su campaña electoral, De la Espriella prometió una postura firme contra la delincuencia y un refuerzo en la lucha contra los grupos armados, promesas que le ayudaron a obtener la victoria en las elecciones de junio pasado. Sin embargo, su reciente conducta ha sido cuestionada por diversos sectores de la sociedad.

La Defensora del Pueblo, Iris Marín, fue una de las voces más críticas sobre las imágenes, señalando que el Estado no debería competir en crueldad. "Incluso en la guerra hay límites, y la dignidad humana no desaparece con la muerte", afirmó en su cuenta de X, subrayando la importancia de los símbolos que utiliza el poder público.

El video, que dura más de siete minutos, muestra a De la Espriella tras un operativo en el Guaviare donde fueron abatidos 23 supuestos miembros de disidencias de las Farc, así como dos menores. Según el politólogo Carlos Cortés, la intención de mostrar esas imágenes es transmitir un mensaje de fuerza y de intimidación, alineándose con la política dura que prometió durante su campaña.

Elizabeth Dickinson, analista del International Crisis Group, también señaló que De la Espriella busca consolidar una narrativa de ofensiva y reafirmar el control del Estado ante los actores criminales. Su enfoque contrasta con el de su antecesor, Gustavo Petro, quien intentó negociar con los grupos armados.

La controversia se ha intensificado, generando tanto apoyo como rechazo. Mientras algunos seguidores del presidente celebraron las imágenes en redes sociales, otros, incluyendo figuras políticas opositoras, criticaron lo que describieron como "necrofilia mediática", refiriéndose a la exhibición de cuerpos como una táctica de propaganda.

El ministro de Interior, Rodrigo Lara Restrepo, respondió a las críticas, aclarando que no se puede comparar al Estado con bandas narcoterroristas y que el gobierno tiene la responsabilidad constitucional de combatir la criminalidad. Esta discusión también recuerda cómo, históricamente, el uso de imágenes de cuerpos ha sido una herramienta en la lucha contra el narcotráfico en Colombia.

Finalmente, el mensaje que estas imágenes comunican es inquietante para muchas comunidades que han sufrido por el conflicto armado en el país. Dickinson advierte que esta clase de demostraciones de poder podría reavivar la violencia y los abusos por parte del Estado, una preocupación que no debe ser ignorada en el contexto colombiano actual.