jueves 29 de octubre de 2026
Mundo

La OEA advierte sobre El Niño y sus posibles efectos extremos en América Latina

Por Redacción

La Organización de los Estados Americanos (OEA) ha instado a las naciones de América Latina y el Caribe a tomar medidas preventivas contra las consecuencias esperadas del fenómeno de El Niño, que incluye la posibilidad de severas inundaciones y sequías.

A través de un comunicado emitido el día lunes, la OEA enfatizó la importancia de "fortalecer la prevención y la preparación" en los meses restantes del año, anticipando que El Niño podría alcanzar "una intensidad muy fuerte", lo que afectaría aspectos críticos como la seguridad energética, la alimentación y la salud pública.

"El Niño no se puede evitar, pero buena parte de sus consecuencias, sí". Así lo expresó Andrés Sánchez, jefe de la Sección de Agua de la OEA, quien resaltó la necesidad de que los países miembros se preparen para mitigar los efectos del fenómeno.

Un análisis realizado por la OEA sugiere que ciertas regiones, como la costa de Ecuador, el norte de Perú, y el centro y sur de Chile, podrían experimentar fuertes lluvias que resulten en inundaciones y deslizamientos de tierra. En contraste, países de Centroamérica, las islas del Caribe y áreas de Colombia y Venezuela, así como la cuenca amazónica, podrían enfrentar una significativa reducción en las lluvias y sequías severas.

La OEA también alertó sobre cómo la sequía podría afectar el suministro de agua y la producción de energía hidroeléctrica en la región, donde más de 200 millones de personas ya carecen de un servicio continuo de agua potable.

Además, se estima que esta escasez de agua podría llevar a entre 500.000 y 750.000 personas del Corredor Seco a enfrentar una crisis alimentaria, llegando a la fase 3 (Crisis Aguda) de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF).

La OEA concluyó enfatizando que la colaboración y el intercambio de información entre países serán esenciales para anticipar los impactos del fenómeno y mejorar la capacidad de respuesta de la región ante estos desafíos climáticos.