La psilocibina podría mitigar efectos de la quimioterapia en ratones

La neuropatía periférica inducida por quimioterapia (CIPN) es un efecto secundario común que afecta a más del 60% de los pacientes sometidos a tratamientos oncológicos basados en platino, generando síntomas que pueden ser incapacitantes.
Investigadores han encontrado que la psilocibina, un compuesto psicodélico natural, tiene el potencial de prevenir este efecto secundario, asegurando que los tratamientos mantengan su eficacia antitumoral.
La CIPN provoca dolores persistentes, una sensación de ardor y entumecimiento, lo que puede deteriorar considerablemente la calidad de vida del paciente, obligando a muchos a interrumpir o limitar su tratamiento.
En el estudio, se administró psilocibina a ratones antes de aplicarles quimioterapia, observando que esto evitó la aparición de lesiones nerviosas incluso tras múltiples ciclos de tratamiento.
La investigación publicada en la revista Science revela una función neuroprotectora de la psilocibina a través de los receptores de serotonina, sugiriendo que esta podría ser una opción innovadora para prevenir la CIPN.
Los ensayos demostraron que la psilocibina protege las fibras nerviosas durante hasta seis ciclos de quimioterapia, sin comprometer los efectos antitumorales del tratamiento.
Además, investigaciones previas indican que este compuesto puede promover la plasticidad neuronal y mejorar la función mitocondrial, lo que podría ser clave en la protección del sistema nervioso.
La psilocibina hace algo más que reducir las señales de dolor al proteger los propios nervios mediante el suministro de energía.
Patrick Dougherty, uno de los autores, afirmó que este efecto neuroprotector podría contribuir a que los pacientes soporten mejor el estrés de la quimioterapia, manteniendo su calidad de vida durante y después del tratamiento.