La Unesco advierte sobre una drástica reducción de estudiantes en Latinoamérica para 2050

En las últimas décadas, Latinoamérica ha experimentado una notable transición demográfica. Desde 1950, la tasa de fecundidad en la región ha caído de 5,8 a 1,8 hijos por mujer. Esta tendencia ha sido más pronunciada en países como Argentina, Costa Rica, Chile y Uruguay.
La disminución en la cantidad de nacimientos implica que en 2050 habrá 38 millones de estudiantes menos en edad escolar, lo que obligará a repensar el enfoque educativo en toda la región, según la advertencia hecha por la Unesco, agencia de la ONU dedicada a la educación, la ciencia y la cultura.
Un estudio presentado en colaboración con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) destaca que esta caída en la población escolar afectará la demanda de docentes, las necesidades de infraestructura y la distribución de recursos educativos en los países de la región.
Simone Cecchini, director del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) de la Cepal, afirmó que este cambio estructural impactará a todos los países, aunque a diferentes ritmos. Resaltó la importancia de anticipar las consecuencias para facilitar la toma de decisiones adecuadas en políticas públicas.
Los cambios en la matrícula se sentirán primero en la educación infantil, para luego extenderse a los niveles de primaria y secundaria. Los organismos de la ONU concluyeron que la reducción potencial en la matrícula podría liberar hasta un 30 % de los recursos financieros actuales por cada nivel educativo, siempre y cuando se mantenga constante el gasto por estudiante.
El estudio se centró en países como Argentina, Costa Rica y Uruguay, y determinó que si se mantienen los niveles de cobertura actuales, los sistemas educativos de estos países podrían disminuir hasta un 40 % para el año 2050.
Sin embargo, la Unesco advirtió que estas oportunidades de mejora no se concretarán automáticamente. Por ello, es crucial planificar la inversión educativa con anticipación, considerando las brechas existentes en el sistema. Actualmente, solo el 72 % de los niños en edad de educación preprimaria están escolarizados, y aproximadamente el 41 % de los adolescentes no finalizan la educación secundaria.
Como recomendación, se sugiere integrar datos sobre nacimientos, matrícula, migración y geolocalización para reorganizar la oferta educativa y redistribuir recursos donde más se necesiten.