jueves 29 de octubre de 2026
Mundo

Lula arremete contra Flávio Bolsonaro en pleno mitin

Por Redacción

Luiz Inácio Lula da Silva, actual presidente de Brasil, lanzó fuertes críticas este martes contra Flávio Bolsonaro, quien es su principal oponente en las elecciones presidenciales que se llevarán a cabo el próximo domingo. Durante un masivo mitin en Salvador, en Bahía, Lula no dudó en calificarlo de "mequetrefe" y lo acusó de sus conexiones con grupos paramilitares.

El líder del Partido de los Trabajadores, al dirigirse a una multitud de seguidores, expresó: "Les dije a los empresarios: Esto es muy simple; o me eligen a mí o eligen a un mequetrefe cuya única experiencia es relacionarse con milicianos y tener una fábrica de chocolate para lavar dinero".

Lula también hizo énfasis en las serias acusaciones que han estado sobre Flávio Bolsonaro desde hace años, vinculándolo con familiares y miembros de grupos paramilitares en Río de Janeiro, donde estas bandas son conocidas por su control en ciertos territorios de la ciudad, un bastión del bolsonarismo.

Flávio fue objeto de investigaciones por presuntamente haber contratado a parientes de milicianos como asesores en su etapa como diputado en Río, con el fin de apropiarse de sus salarios. Según la Fiscalía, el dinero obtenido se blanqueaba a través de una tienda de chocolates, aunque las pruebas fundamentales fueron desestimadas por la Justicia, lo que llevó al archivo del caso.

Además, Lula demandó a Flávio que aclare su relación con Daniel Vorcaro, un banquero encarcelado por un escándalo financiero, quien supuestamente financió un proyecto cinematográfico sobre Jair Bolsonaro y está bajo investigación. Lula afirmó: "Él (Flávio) tiene que explicar si participaba en orgías, porque Vorcaro, cuando no lograba corromper solo con dinero, traía a suecas y holandesas para hacer fiestas en nuestro país".

Las encuestas indican que Lula y Flávio Bolsonaro están empatados técnicamente, lo que anticipa una competencia reñida en una posible segunda vuelta programada para el 25 de octubre. El mandatario, con 80 años, se mostró consciente del descontento popular por el costo de la vida y culpó a la administración de su predecesor, Jair Bolsonaro, quien actualmente enfrenta prisión domiciliaria por delitos relacionados con el golpe de Estado.

Durante el evento, Lula también destacó los logros de su gestión económica, como la baja inflación y el aumento de salarios, pero reconoció que la población aún se siente frustrada por los altos precios. Al final de su discurso, aunque visiblemente cansado, aseguró estar en mejores condiciones de salud que en su primer mandato a los 57 años.