Nueve delfines en condiciones críticas en un parque acuático de Cancún

En un deteriorado parque acuático a pasos de las bellas playas de Cancún, nueve delfines, que han pasado la mayor parte de su vida cautivos y explotados en espectáculos, enfrentan serias complicaciones de salud. Este grupo está compuesto por dos hembras, Solei y Oceanía, y siete machos: Mincho, Diego, Apolo, Flex, Satu, Squalo y Salomón. Sus edades oscilan entre los 13 y 38 años, siendo el más joven de ellos Soléi y el mayor Mincho, quien presenta un carcinoma en la lengua, según especialistas de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) de México.
Desde que el parque Ventura Park cerró hace casi un año, los delfines han quedado atrapados en un limbo legal, viviendo en tres estanques del parque que están semiabandonados. Las condiciones en las que se encuentran son alarmantes. Mincho, quien sufrió un accidente años atrás durante un espectáculo, no es el único con problemas; Diego tiene una parte de su aleta caudal dañada y una grave abrasión dental, mientras que Solei ha perdido la visión en ambos ojos. La mayoría presenta inflamaciones en las córneas y úlceras en la boca.
Monitoreo y condiciones del agua
La organización Veeleaf, dedicada a la defensa de los animales, ha estado monitoreando la situación de los delfines y ha observado altos niveles de estrés en estos animales. Se ha documentado que algunos mordisquean el concreto de los estanques y pasan mucho tiempo inmóviles o sumergidos. A principios de septiembre, se reportó que el agua no se encontraba tan contaminada como en ocasiones anteriores, pero había presencia de algas y excremento de delfines, lo que indica problemas en el sistema de filtración.
El informe de la Profepa menciona que la salud de tres delfines es muy delicada debido a su avanzada edad y problemas crónicos. Se ha mejorado la calidad del agua desde que la autoridad comenzó a supervisar sus condiciones, aunque la frecuencia de las visitas a los delfines es limitada. Por su parte, Pinto de Veeleaf indica que la empresa responsable parece no tener un plan claro para abordar la situación actual de los delfines, que están prácticamente solos la mayor parte del día.
La Ley Mincho y sus consecuencias
El cierre del parque ocurrió tras la aprobación de la "Ley Mincho" en julio de 2025, que prohíbe los espectáculos con mamíferos marinos en México. Sin embargo, la ley presenta ambigüedades que han permitido a algunos delfinarios seguir operando, incluso en Quintana Roo, donde todavía están activos 13. La norma establece que los delfines deben ser reubicados para enero de 2027, pero sin un reglamento claro, los criterios sobre cómo gestionar estos animales en cautiverio no están definidos.
Los expertos advierten que liberar a los delfines en su estado actual no sería viable, ya que su salud y avanzada edad los hacen vulnerables. Además, la fuerte dependencia que han desarrollado hacia los humanos complicaría su adaptación al océano. Pinto y Heckel coinciden en que la prioridad debería ser garantizar adecuadas condiciones de vida para los delfines, mientras se buscan soluciones a largo plazo que les permitan vivir dignamente en cautiverio.