lunes 14 de septiembre de 2026
Mundo

Pattaya: de aldea de pescadores a epicentro del turismo sexual

Por Redacción

Históricamente, Pattaya era un pequeño pueblo de pescadores sin infraestructura turística ni rascacielos. La guerra de Vietnam, aunque nunca llegó a sus playas, dejó una huella imborrable en su desarrollo y en su fama internacional.

Ubicada a 100 kilómetros al sureste de Bangkok, Pattaya recibió el año pasado a 12,8 millones de turistas nacionales y 10,6 millones de visitantes internacionales, según el Ministerio de Turismo y Deportes de Tailandia. Esto la convierte en un destino turístico de primera categoría, superando ampliamente su población de 116.000 habitantes, que se ve incrementada por unos 460.000 visitantes temporales y trabajadores estacionales.

Se estima que entre 25.000 y 50.000 trabajadoras sexuales residen en Pattaya, reflejando la naturaleza compleja y a menudo problemática de su sector turístico. Esta transformación se debe en parte a la llegada de soldados estadounidenses durante la guerra de Vietnam, quienes buscaban un lugar de esparcimiento.

El portaaviones USS Abraham Lincoln atracó recientemente en el puerto cercano de Laem Chabang, llevando a bordo a cerca de 5.000 marineros. Muchos de ellos fueron trasladados a Pattaya para disfrutar de su tiempo libre, lo que generó un impacto positivo en la economía local.

A lo largo del día, Pattaya ofrece una experiencia diversa. Familias y turistas disfrutan de la playa, de la gastronomía local y de relajantes masajes, mientras que al caer la noche, la ciudad se transforma con luces de neón y una vibrante vida nocturna, centrada en Walking Street, donde se encuentran bares y clubes nocturnos.

Pattaya, que alguna vez fue vista como una simple aldea, ha evolucionado a lo largo de los años, convirtiéndose en un centro de entretenimiento y turismo que atrae a visitantes de todo el mundo. Aunque las autoridades locales intentan promover una imagen más familiar y segura, la realidad del turismo sexual sigue presente y es parte de la identidad de la ciudad.

El alcalde de Pattaya, Poramase Ngampiches, admitió que, aunque se trabaja para cambiar la percepción de la ciudad, "hay que ser francos: la ciudad es conocida por las chicas de los bares". Esto refleja una lucha constante entre la imagen que se quiere proyectar y la realidad que se vive.

En respuesta a las preocupaciones sobre el turismo sexual, diversas organizaciones trabajan para combatir la explotación y la trata de personas, destacando la necesidad de un enfoque más ético y responsable en el turismo de la región.