Potosí alerta sobre la crisis hídrica: AAPOS propone declaración de emergencia

La ciudad de Potosí se encuentra en una situación preocupante respecto a sus reservas de agua. La Administración Autónoma Para Obras Sanitarias (AAPOS) ha solicitado la declaración de emergencia hídrica debido al riesgo creciente de sequía, exacerbado por el fenómeno climático conocido como ‘Súper Niño’. El gerente general de AAPOS, Sergio Jancko, afirmó que el abastecimiento está asegurado hasta diciembre, pero es crucial implementar un plan de contingencia de inmediato.
Según AAPOS, los niveles de almacenamiento de los reservorios que abastecen a Potosí están en aproximadamente 36,4%. Aunque Jancko asegura que no hay riesgo inmediato en esta gestión, enfatiza que la declaración de emergencia podría facilitar la gestión de recursos estatales y la puesta en marcha de medidas necesarias para enfrentar un posible aumento del déficit hídrico.
Uno de los principales recursos para el abastecimiento actual es la aducción de San Juan, que proporciona alrededor de 150 litros por segundo, destinando 70 litros por segundo a las áreas más altas de la ciudad. Sin embargo, AAPOS también ha manifestado la necesidad urgente de activar proyectos que han permanecido paralizados desde 2024, tales como San José-Alto Potosí y Chaluma.
La situación del sistema Kari Kari es inquietante, con un informe local del 9 de septiembre que indicaba que las reservas habían caído a cerca del 25%. Aunque el Concejo Municipal estaba discutiendo una posible declaración de emergencia, un informe reciente elevó el almacenamiento a 36,46%, lo que refleja variaciones en los datos dependiendo de los reservorios y las mediciones utilizadas.
AAPOS también está trabajando en la recuperación de la laguna Lackachaca, que posee cerca del 90% de su capacidad de almacenamiento. Sin embargo, el ducto principal de esta laguna está obsoleto, lo que ha llevado a la entidad a iniciar la renovación de 1,7 kilómetros de tubería, buscando bombear aproximadamente 60 litros por segundo hacia las zonas altas en un plazo estimado de 45 días.
Aunque Potosí cuenta con agua para afrontar los próximos meses, las autoridades están trabajando para evitar que la falta de lluvias transforme una alerta hídrica en una crisis de abastecimiento.