lunes 14 de septiembre de 2026
Política

Pumari propone extender el estado de excepción ante posible crisis social

Por Redacción

El exdirigente cívico Marco Antonio Pumari ha manifestado que Bolivia podría estar al borde de nuevas manifestaciones si persiste la escasez de combustibles. Pumari hizo un llamado a considerar la ampliación del estado de excepción ante la posibilidad de que la situación social se deteriore nuevamente, describiendo los próximos meses como "complejos" y anticipando un "octubre difícil e impredecible".

Según Pumari, la falta de combustible es un tema que genera un creciente descontento entre la población. "La gente ya está cansada, y este problema ha sido un detonante para cualquier movilización", enfatizó. También expresó su preocupación por posibles complicaciones en el abastecimiento de gas, que podrían intensificar el malestar social.

El exlíder cívico también cuestionó el debate actual sobre la posible extensión del estado de excepción, que fue declarado el 20 de junio por el Gobierno de Rodrigo Paz durante 90 días, debido a una crisis interna provocada por bloqueos y problemas de abastecimiento que afectan servicios esenciales.

Este estado de excepción, avalado por la Asamblea Legislativa, permite la participación de las Fuerzas Armadas en apoyo a la Policía para mantener el orden público y proteger infraestructura crítica. No obstante, la Defensoría del Pueblo recordó que su aplicación debe respetar principios fundamentales como legalidad, proporcionalidad, necesidad y temporalidad, además de garantizar los derechos humanos.

Pumari atribuyó el desgaste del Gobierno no solo a la oposición, sino también a sus propias decisiones y errores. "No es un desgaste que lo haya generado la oposición. Es un desgaste propio por todas las equivocaciones y errores que se están cometiendo", afirmó.

En medio de este panorama, mientras el Gobierno intenta gestionar la crisis económica y el descontento social, Pumari advierte que la crisis de combustible podría reavivar protestas y sugiere que el país debe estar preparado ante un posible aumento de la conflictividad social.