jueves 29 de octubre de 2026
Mundo

Santo Domingo acoge la Conferencia de la Coalición de las Américas contra los Carteles

Por Redacción

La Conferencia de la Coalición de las Américas contra los Carteles (A3C) se está llevando a cabo en Santo Domingo, con la participación de autoridades de defensa y seguridad de 19 países. El evento tiene como objetivo principal fortalecer la colaboración regional para enfrentar las amenazas del crimen organizado y el narcotráfico, según informó el Gobierno dominicano este martes.

Iniciada el lunes y con cierre previsto para hoy, las sesiones de trabajo buscan elaborar "un plan estratégico operacional y una carta de gobernanza" que establezca prioridades y mecanismos de coordinación para la coalición.

Los organizadores, incluidos el Gobierno dominicano y el Comando Sur de Estados Unidos, señalaron que estas iniciativas servirán para mejorar el intercambio de inteligencia, promover la cooperación bilateral y multilateral, y realizar operaciones conjuntas para desarticular redes criminales, cuidar las fronteras y proteger infraestructuras vitales.

El evento fue inaugurado por importantes figuras como el presidente de República Dominicana, Luis Abinader, la embajadora estadounidense en el país, Leah Francis Campos, y el jefe del Comando Sur, general Francis L. Donovan, quienes resaltaron la importancia de esta reunión en la lucha coordinada contra el crimen organizado.

La A3C, anunciada por el presidente Donald Trump el 7 de marzo en Miami, busca abordar de forma integral las estructuras que respaldan actividades criminales, incluyendo financiamiento ilícito y corrupción. Durante su primera reunión, los países firmaron un acuerdo de cooperación para enfrentar el crimen organizado de manera conjunta.

  • Estados Unidos
  • Argentina
  • Bolivia
  • Costa Rica
  • República Dominicana
  • Ecuador
  • El Salvador
  • Guyana
  • Honduras
  • Panamá
  • Paraguay
  • Trinidad y Tobago
  • Bahamas
  • Belice
  • Chile
  • Guatemala
  • Jamaica
  • Perú
  • Colombia

La Coalición A3C es un esfuerzo independiente, pero complementario al Escudo de las Américas, una iniciativa que busca coordinar acciones económicas y de seguridad entre países de América Latina, particularmente aquellos con gobiernos de derecha.

Con el intercambio de información y una mejor coordinación, los países implicados esperan limitar la expansión de las organizaciones criminales, marcando así un avance significativo en la lucha conjunta contra el narcotráfico y el crimen organizado.