Un lingote de estaño de 17 kilos se suma a la colección de la Casa Nacional de Moneda

El lingote de 17 kilos, que ostenta la marca de Bolivia, fue donado a la Casa Nacional de Moneda en Potosí. Aunque parece un lingote común, encierra una rica historia que se remonta a 1939, año en el que Bolivia comenzó a desarrollar su tecnología para la fundición y exportación de estaño.
Recibido la semana pasada, fue entregado por el empresario minero Mariano Peró Taborga, gracias a la gestión del ministro de Minería, Marco Antonio Calderón de la Barca Quintanilla. Aunque fundido recientemente, este lingote refleja las técnicas de fundición que se empezaron a utilizar en Oruro hace cerca de 90 años.
El director de la Casa Nacional de Moneda, Daniel Oropeza Alba, destacó que este lingote permite narrar la transición histórica de la minería en Bolivia, cuando el estaño reemplazó a la plata como principal metal de exportación. Esto marca un cambio significativo en la economía nacional a lo largo del siglo XX.
Oropeza enfatizó que la llegada de este lingote no solo representa un mineral, sino también el nivel tecnológico alcanzado en esa época. La fundición industrial desarrollada en Oruro facilitó la producción de barras de estaño destinadas a la exportación, convirtiéndose en un hito en la minería boliviana.
Este nuevo ingreso al museo permitirá además reflexionar sobre la historia de los centros mineros como Llallagua y Siglo XX, que han dejado una huella profunda en la sociedad boliviana. El lingote formará parte del nuevo concepto museográfico "Bolivia Minera" y estará expuesto en la sala de minerales.
La Casa Nacional de Moneda ya ha registrado el objeto, que se suma a una colección que incluye minerales utilizados en la formación de generaciones de estudiantes en la antigua Escuela de Minas. De esta manera, el museo busca contar la compleja historia de la minería y su impacto en el desarrollo del país.